Reo revela extorsiones desde prisión

Por medio de videoconferencia, el Juzgado Segundo de Instancia Penal escuchó ayer a un colaborador eficaz que relató cómo se integró a una red que extorsionaba desde la cárcel de máxima seguridad el Infiernito, en Escuintla, la cual era dirigida por Rigoberto Morales Barrientos, alias Rigorrico.

La Fiscalía señala a Rigoberto Morales Barrientos de ser líder de una estructura  de extorsionistas.
La Fiscalía señala a Rigoberto Morales Barrientos de ser líder de una estructura de extorsionistas.

El nombre del testigo se mantiene bajo reserva, por su seguridad. Únicamente se vio su silueta y su acento es salvadoreño.

Al inicio de su declaración, el colaborador explicó que cumple una condena en Guatemala por un delito que no detalló. Como castigo a esa acción fue enviado a la cárcel el Infiernito, donde fue recibido por el reo Mynor Barillas, quien le exigió Q10 mil a cambio de que no lo “molestaran” en el penal.

“Si no tenés para pagar la talacha te vamos a decir cómo podés conseguir el dinero”, recuerda que fue lo primero que le dijo Barillas.

Tiempo después de su ingreso en el penal conoció a Rigorrico, quien había sido condenado por liderar la banda de secuestradores Agosto Negro.

“Con él, la banda criminal cobró fuerza porque consiguió gente que en la calle se encargaba de recoger el dinero y depositarlo a cuentas bancarias de otros colaboradores”, aseguró el testigo.

Listas telefónicas

Cada semana, el ahora colaborador eficaz recibía una lista con al menos 500 números telefónicos, a los cuales debía llamar desde la prisión para extorsionar. Para ello la agrupación le proporcionó un teléfono.

Explicó que no era necesario llamar a todos los números. “Solo marcábamos a 10, y de esos solo se conseguía que dos entregaran el dinero”, relató.

Refirió que, adentro de la cárcel, la estructura nunca ordenó la muerte de quienes se negaban a entregar el dinero.

Sin embargo, la Fiscalía sabe de una serie de crímenes que podrían ser responsabilidad de la red integrada por unos 21 reos.

El más buscado

“Yo tenía la habilidad para obligar a las personas a que entregaran la extorsión. Por eso muchos de los jefes de la estructura me buscaban. Me pedían que hiciera llamadas para ellos”, refirió el colaborador, con orgullo.

También dio dos ejemplos de su “trabajo”: de una de las víctimas logró Q500 mil de extorsión; era un guatemalteco, según recordó.

En otra ocasión llamó a El Salvador y logró que una persona entregara US$12 mil.

Frases  del testigo

“En una mala semana conseguía que pagaran Q50 mil”.

“En la calle había quienes abrían cuentas bancarias y recibían el dinero”.

“Rigorrico llegó después y rápido se hizo amigo de los jefes”.

“Él  le dio fuerza a la estructura. Le proporcionó sus contactos; incluso de El Salvador”.

“Los jefes se entregaban el dinero de dos formas: de mano a mano, o en cuentas bancarias”.