En la última semana de marzo la Policía requisó la Granja de Rehabilitación Pavón, en Fraijanes, y en la celda del reo Pedro García Sánchez, de 52 años, condenado por secuestro, encontraron droga y un celular con números telefónicos, facturas, cuentas bancarias y la fotografía de una mujer.
Eso muestra la vulnerabilidad del Sistema Penitenciario (SP), ya que existe complicidad de los guardias al permitir el ingreso de aparatos, con los cuales amenazan y organizan a sus bandas.
En el Ministerio de Gobernación se informó que continuarán las requisas porque es la única manera de impedir que los reos obtengan teléfonos para hacer sus fechorías.
Buscan cómo evadirlas
Prensa Libre comprobó en un recorrido por el Centro Preventivo para Hombres de la zona 18, que las antenas impiden hacer llamadas por celular en el perímetro.
Según una fuente del SP, “los reos tienen todo el tiempo del mundo para buscar puntos muertos”, en donde las antenas bloqueadoras no funcionan.
Víctor Cermeño, médico y vecino de la colonia Atlántida zona 18, expuso que en ocasiones tiene problemas para llamar por su celular y se interrumpe la comunicación en teléfonos de línea fija. “Lo que sucede es que nadie se anima a denunciar que a nosotros sí nos complica la vida”, explicó.
En el área donde están las cárceles el Infiernito y Canadá tampoco se pueden hacer llamadas en los alrededores.
En el Boquerón, los pandilleros presos por extorsión, burlan varias antenas para hacer llamadas con celulares.