La cancillería guatemalteca emitió el martes último una nota diplomática en la que expresó su consternación “ante las constantes violaciones a los derechos humanos de los migrantes que transitan por territorio mexicano”.
También exigió que se investigue y procese a los responsables de los presuntos secuestros de decenas de inmigrantes centroamericanos indocumentados el 16 y 22 de diciembre últimos.
El primer plagio masivo de migrantes centroamericanos ocurrió el 16 de diciembre en el poblado oaxaqueño de Chahuites, que limita con el estado de Chiapas, cuando al menos 50 personas fueron supuestamente secuestradas por un grupo criminal cuando viajaban en un tren.
El segundo hecho ocurrió el 22 de diciembre cuando un grupo armado se llevó a nueve migrantes que viajaban en un tren de carga en las cercanías de Arriaga, Chiapas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México “reitera su apoyo a los países centroamericanos, ante los hechos ocurridos en Oaxaca”.
Sin embargo, subrayó que “para que la lucha contra el crimen organizado sea eficaz es indispensable la cooperación de las autoridades de las naciones hermanas de Centroamérica, ya que dichas organizaciones operan en todos los países de la región”.