Dos guatemaltecas retenidas por migración en EE. UU. se recuperan en un hospital

Dos mujeres guatemaltecas, que fueron retenidas por las autoridades migratorias estadounidenses cuando localizaron los cuerpos sin vida de una joven y tres niños inmigrantes, se recuperan en un hospital de Estados Unidos de un cuadro de deshidratación.

El Río Bravo o Río Grande es uno de los más caudalosos de Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: AFP)
El Río Bravo o Río Grande es uno de los más caudalosos de Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: AFP)

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Marta Larra, explicó este martes 25 de junio que las dos guatemaltecas están “estables” y ambas, según las primeras investigaciones, son mamás de dos de los tres niños fallecidos.

El Gobierno de Guatemala había confirmado el lunes 24 de junio que los cadáveres de tres niños y una mujer hallados cerca de la frontera entre México y Texas, Estados Unidos, en las cercanías del Río Bravo y de los Matorrales de Anzalduas, en la ciudad de Mission, eran de nacionalidad guatemalteca.

En este sentido, la vocera de la Cancillería de Guatemala indicó que la joven fallecida, de 20 años, era oriunda de San Marcos y mamá de uno de los pequeños, de un año.

Las otras dos hospitalizadas, una de 20 años y otra de 34, son madres de los otros dos pequeños fallecidos, una de 1 año y originaria de Coatepeque, Quetzaltenango, y otra de 3 años y oriunda de San Marcos, respectivamente.

“Ahora empieza el proceso de asesoramiento migratorio y definir opciones y que quieren ellas”, indicó Larra al ser cuestionada sobre si las mujeres vendrán con los cuerpos de los pequeños cuando sean repatriados, en un plazo que estiman dure, en base a la experiencia previa, “un par de semanas más”.

Los datos preliminares que maneja la Cancillería es que la mujer y los tres niños murieron en su intento por cruzar la frontera cuando “se extraviaron y a causa de las altas temperaturas y la falta de agua no lograron sobrevivir”.

De varios países

Miles de migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala, pero también de Cuba, Haití y diversos países africanos y asiáticos, han ingresado desde octubre a México en varias caravanas a través la frontera sur.

Ante el aumento del número de migrantes irregulares y de solicitantes de asilo que llegan a Estados Unidos, el presidente de ese país, Donald Trump, amenazó el 30 de mayo pasado con imponer aranceles a todas las importaciones mexicanas.

El 7 de junio pasado se anunció un acuerdo que prevé el envío de seis mil integrantes de la Guardia Nacional de México a la frontera sur, entre otras medidas para contener la migración, y a cambio Estados Unidos retiró la amenaza de los aranceles.

El lunes 24 de junio, el Gobierno de México anunció el despliegue de más de 20 mil efectivos, entre militares, marinos y miembros de la Guardia Nacional, en las fronteras norte y sur de México.