Caravana migrante: Qué pasó con el pequeño grupo que salió desde Honduras con el fin de llegar a Estados Unidos

La mayoría de los caminantes dice huir de la violencia y de la pobreza que azota a sus territorios.

Policías toman posiciones en la frontera del Corinto para regular el egreso de hondureños. (Foto: AFP)
Policías toman posiciones en la frontera del Corinto para regular el egreso de hondureños. (Foto: AFP)

Al menos 300 migrantes hondureños salieron este Martes Santo 30 de marzo hacia la frontera con Guatemala en una nueva caravana rumbo a Estados Unidos, pero el éxodo se diluyó en el camino por los bloqueos policiales y muy pocos lograron cruzar por puntos ciegos.

Equipaje al hombro, los migrantes -que aseguran huir de la violencia y la pobreza en su país- partieron desde la terminal de buses de San Pedro Sula caminando por la orilla de la carretera hacia la frontera con Guatemala.

Algunos de ellos lograban subir a las tolvas de las camionetas que transitaban por la carretera, para tratar de avanzar más rápido.

Se trata de un grupo reducido en comparación a las multitudinarias caravanas que suelen salir desde Honduras con destino Estados Unidos.

En el recorrido de unos 100 km desde San Pedro Sula a Corinto, la caravana se fue diluyendo en grupos pequeños. Decenas de menores fueron retenidos por no llevar permisos de los padres y retornados en patrullas policiales a San Pedro Sula.

Hondureños buscan pasos no autorizados para cruzar hacia Guatemala. (Foto: AFP)

Algunos mayores de edad fueron también detenidos por no llevar identificación y regresados en buses a San Pedro Sula, según reportaron las autoridades.

Los que lograron avanzar hasta Corinto no pudieron pasar por la aduana al no llevar la prueba del covid-19 y unos pocos pudieron cruzar la frontera, o legalmente o por puntos ciegos. Los demás se regresaron.

“Los fuertes operativos de Honduras la dispersaron y regresaron a las personas”, dijo un representante de migración de Guatemala, cuyo gobierno había dispuesto incluso usar la fuerza para contener cualquier ingreso ilegal.

Un militar guatemalteco dijo a la AFP que no tenían “nada en contra de los hermanos hondureños” y lo único era que tenían que llevar para entrar al país una prueba negativa para el covid-19 y un documento de identidad.

La mayoría de los caminantes dice huir de la violencia y de la pobreza que azota a sus territorios, situación que se agravó en 2020 con el paso de dos huracanes y la pandemia de covid-19.

Tras las fuertes restricciones migratorias en Estados Unidos bajo la gestión del expresidente republicano Donald Trump (2017-2021), su sucesor demócrata, Joe Biden, prometió aplicar una política más humana.

Esto avivó la llegada de migrantes, colocando una fuerte presión en la frontera mexicano-estadounidense, pese a que el propio Biden les ha advertido que no fueran de forma ilegal.

El nuevo éxodo se produce en momentos en que Estados Unidos busca solucionar una aglomeración de cerca de 14.000 menores no acompañados que llegaron desde Guatemala, El Salvador y Honduras.

Desde octubre de 2018, más de una docena de caravanas ha partido de Honduras.