Política
Arévalo defiende cambios de su gobierno y señala resistencia de sectores que buscan mantener privilegios
En un discurso por las actividades de Independencia, el presidente Bernardo Arévalo afirmó que sectores que buscan conservar privilegios se resisten a la transformación del país.
El presidente Bernardo Arévalo pronuncia su discurso por la Independencia desde el balcón del Palacio Nacional de la Cultura. (Foto Prensa Libre: Byron Baiza)
El presidente Bernardo Arévalo aprovechó el acto de izada de la bandera, con el que comenzaron las actividades oficiales por la Independencia, para hacer un llamado a la unidad nacional frente a los desafíos económicos y políticos que atraviesa el país, defender los cambios impulsados durante su administración y cuestionar a sectores que, según afirmó, buscan conservar privilegios y obstaculizar el proceso de transformación.
El mandatario comenzó su discurso destacando la diversidad cultural, territorial y lingüística de Guatemala. Señaló que, pese a las distintas formas de vida y realidades de sus pueblos, existe un horizonte compartido como nación y presentó la bandera y los demás símbolos patrios como elementos de unidad. Afirmó que los problemas actuales ponen a prueba la capacidad colectiva del país, particularmente ante las dificultades económicas internacionales y las tensiones entre sectores con posiciones distintas.
Arévalo sostuvo que Guatemala ha enfrentado históricamente terremotos, huracanes, guerras y dictaduras y que, pese a esos episodios, ha logrado continuar como nación. En ese contexto, llamó a evitar divisiones y afirmó que el bienestar individual está relacionado con las condiciones de vida del resto de la población.
Una parte central de su discurso estuvo dedicada al sistema de justicia. El presidente afirmó que hace pocos meses este se encontraba, según sus palabras, bajo una “dictadura judicial”, situación que, aseguró, comenzó a cambiar. También señaló que el Ministerio Público se encuentra ahora bajo la responsabilidad de una persona que calificó como “honesta e independiente”.
Arévalo aseguró que todavía existen guatemaltecos en el exilio o vinculados a procesos judiciales que considera injustos, pero sostuvo que algunos de esos casos comienzan a resolverse. Como ejemplo, mencionó a Basilio Cuac, Esteban Tox, Héctor Chaclán y Luis Pacheco, quienes, según el mandatario, permanecieron aproximadamente 15 meses encarcelados y cuyos procesos fueron cerrados. El presidente calificó su persecución como injusta y afirmó que los casos carecían de fundamento.
El mandatario planteó que todavía existen personas fuera del país o sometidas a procesos que, a su criterio, no deberían existir y aseguró que espera que el sistema de justicia permita su retorno y el ejercicio de su libertad.
Arévalo también utilizó el discurso para hacer un balance de su gestión. Mencionó programas destinados a sustituir pisos de tierra por concreto en viviendas, así como mejoras en escuelas, alimentación escolar y acceso a servicios de salud. Aseguró que estas acciones forman parte del mandato de transformación que recibió su gobierno.
Entre los asuntos pendientes, mencionó la necesidad de avanzar hacia una legislación que regule el uso del agua con criterios de justicia y de establecer mecanismos transparentes para las inversiones públicas. También señaló como prioridades la modernización de puertos y aeropuertos y el fortalecimiento de las acciones contra el crimen común y el narcotráfico.
El presidente aseguró que su administración continuará respetando la Constitución y el sistema democrático, incluso frente a presiones para adoptar soluciones rápidas. Planteó que preservar las instituciones debe mantenerse como principio no solo de su gobierno, sino también de las futuras administraciones.
Arévalo afirmó que ofreció avanzar hacia una justicia más independiente, acercar los servicios de salud, educación e infraestructura a poblaciones históricamente desatendidas y gobernar con criterios de ética, integridad y respeto a las libertades. Aseguró que su administración está cumpliendo esos compromisos, aunque reconoció que los resultados de algunas transformaciones solo podrán evaluarse con el paso de los años.
En la parte más política de su intervención, el mandatario afirmó que los cambios impulsados por su gobierno enfrentan resistencia. Señaló a personas que, según dijo, se acostumbraron al “dinero fácil”, al abuso y al ejercicio de privilegios vinculados al poder, y sostuvo que estos sectores buscan impedir las transformaciones al percibir que pierden espacios de influencia.
Arévalo afirmó, además, que quienes se resisten a esos cambios intentan “manipular a otros, inclusive violentamente”. Durante el discurso no identificó a personas, organizaciones o sectores específicos a los que atribuyera esas acciones ni presentó detalles sobre hechos concretos relacionados con esa acusación.
El planteamiento se produjo en un contexto marcado en los últimos días por bloqueos de carreteras y protestas relacionadas con el incremento del precio de los combustibles. En su discurso, sin embargo, Arévalo no atribuyó directamente esas movilizaciones a los grupos que mencionó como opositores a la transformación de su gobierno.
El presidente utilizó reiteradamente la salida del sol como metáfora para describir los cambios que asegura que están ocurriendo en Guatemala. Señaló que quienes buscan mantener al país “en la oscuridad” no podrán impedir esos avances y afirmó que el proceso continuará, aunque en algunos momentos sea gradual y en otros enfrente mayores tensiones.
Finalmente, llamó a enfrentar los desafíos actuales con responsabilidad, unidad y respeto a la libertad. Cerró el discurso reivindicando la soberanía, la diversidad de los pueblos que conforman Guatemala y la construcción de un futuro que, afirmó, debe estar basado en el bienestar común.
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