Guatemala

“No se obliga al usuario a usar la tarjeta”

Los beneficios y desventajas de utilizar tarjeta de crédito fueron discutidos por Roberto Fuentes, de la Asociación de Emisores de Medios de Pago, y Omar López, de la Asociación de Usuarios de Tarjetas de Crédito, en el programa Diálogo Libre, luego de la publicación del decreto 7-2015, Ley de Tarjetas de Crédito.

Omar López y Roberto Fuentes —al centro— conversan con los periodistas Byron Dardón y Guillermo Ramírez, de la sección Mundo Económico. (Foto Prensa Libre: Edwin Bercián)

Omar López y Roberto Fuentes —al centro— conversan con los periodistas Byron Dardón y Guillermo Ramírez, de la sección Mundo Económico. (Foto Prensa Libre: Edwin Bercián)

Ley de Tarjetas de Crédito entrará en vigor en marzo del 2016. Analistas debaten sobre la nueva Ley y los efectos que traerá al país.

Si la ley continúa como está, ¿cuáles serían los efectos económicos que traería para los bancos, empresas y economía en general?

Fuentes: La Ley trae unos artículos que son los que más afectan al negocio, principalmente los relativos al artículo que determina la tasa máxima que pueden cobrar los emisores de tarjetas de crédito al tarjetahabiente. Por ello, desde un inicio manifestamos que esa tasa está muy por debajo de los costos de operación que mantienen las empresas emisoras. Hemos calculado que el efecto principalmente es en la clase de bajos ingresos, que serían más de medio millón de personas. Por los costos de riesgo crediticio y administrativo se verán afectados. Obviamente somos un intermediario financiero que aportamos a la economía la capacidad de comprar. A veces el crédito que otorgamos les da la capacidad de comprar cosas a plazos y se verán limitados al adquirir bienes y servicios porque no tendrán la capacidad de endeudarse.

Las personas que ganen menos de Q12 mil no podrán tener tarjeta de crédito. ¿Qué va a pasar con quienes ya tienen una tarjeta emitida?

La tasa de interés anual no debe ser el doble del último valor correspondiente a la tasa de interés.

Los intereses por mora se calcularán sobre el monto de capital en mora.

La fecha de límite de pago será inamovible, salvo que el tarjetahabiente solicite que se le modifique.

El límite de crédito y de extrafinanciamiento no debe exceder el doble de sus ingresos.

Los intereses por financiamiento no podrán capitalizarse de ninguna forma, ni podrán cobrarse comisiones.

Fuentes: para los futuros clientes, con la limitación que pone la tasa de interés, ya no calificarán estas personas. Uno de los principales costos en el negocio de las tarjetas de crédito es el riesgo crediticio o pérdidas incobrables. Mientras se baja en el estrato económico, aumentan más las pérdidas; entonces las personas prácticamente quedarán sin ese servicio. A los tarjetahabientes que tienen actualmente un monto mayor, cada empresa les irá limitando su uso, para recuperar cualquier saldo.

El decreto ha ganado relevancia en todos los sectores. Desde su punto de vista, ¿cómo es el sentir de los ciudadanos con la publicación del decreto?

López: Es un sentir agradable y de alegría porque, la verdad, nuestros usuarios, nuestros clientes, los que se han acercado a nosotros han visto con buenos ojos esta ley, ya que el problema en sí es el alto interés que generan las tarjetas de crédito.

¿A raíz de qué nació este movimiento para que se aprobara la Ley?

López: Si usted se da cuenta que Guatemala es un país que se puede decir que está económicamente bien. Según el sistema bancario, se reporta que del año 2015 tienen una ganancia de Q2 mil 480 millones. La verdad que no se refleja esa ganancia en la persona individual, ya que la persona que gana Q2 mil no le alcanza y no cubre sus servicios. Y si no cubre esos servicios la persona acude a un préstamo de consumo o las tarjetas porque es el medio más accesible, lo hace porque no le alcanza su presupuesto. En una emergencia acuden a la tarjeta, sin evaluar los altos intereses que esta genera. Cuando esta persona se da cuenta de los grandes intereses y que no podrá pagar, se ve en un problema muy serio. Hay cuentahabientes que ganan Q2,500 y les dan una tarjeta de Q5 mil, y hay quienes tienen hasta tres tarjetas del mismo banco, y cuando llega una necesidad acceden a ese crédito, por un accidente o una enfermedad, y están obligados a pagar. Luego vienen a hostigarlos.

¿Cómo se determinan las tasas en usuarios que son de alto riesgo?

Fuentes: Se determina a través de las expectativas que va a tener un emisor hacia determinado sector. Efectivamente, el crédito de consumo nace por una necesidad personal, familiar. El hecho que las personas lo usen es porque están satisfaciendo una necesidad. Por eso es muy importante que la decisión de endeudarse sea de cada individuo. Nadie lo obliga a usar los servicios que se ofrecen por medio de la tarjeta de crédito. El 98% de los guatemaltecos están al día, no es la gran mayoría la que tiene problemas. Definitivamente es un negocio que tiene más de 800 mil personas, es masivo y hay personas que caen en mora, y eso ocurre por situaciones externas a su necesidad, como la pérdida de empleo, una enfermedad o divorcio, pero en general las personas son responsables en sus pagos.

¿Cuántas personas podrían dejar de tener acceso al crédito?

Fuentes: En el tiempo dejarán de tener la tarjeta aproximadamente 500 mil personas.

¿Realmente van a ser afectados los usuarios?

López: La verdad, se cree que un 2% puede ser afectado. Creo que la banca no va a salir afectada con esto. Cuando las cuentas son claras y con un buen porcentaje de ganancia, y que el cliente pueda pagar, se va a incrementar el uso de la tarjeta y siempre el sistema bancario va a ganar.

En cuanto al hostigamiento y las tasas de interés, ¿qué solución puede haber?

Fuentes: Yo creo que se están mezclando. Respecto del proceso de cobro, se habló de manejar situaciones específicas, como la de no pegar papeles en los postes. Eso ya se quitó de parte de los emisores. Obviamente hay instituciones que cobran por afuera, pero los asociados ya no lo hacen. En el área de la tasa de interés, es una función económica. Yo creo que no hay persona que quiera hacer un negocio si le dicen que va a tener un precio más bajo de lo que le cuesta, y la percepción fue que al bajar la tasa se beneficiaba a los clientes, y ahí está el error, ya que van a perjudicar a miles de personas porque no les van a dar el servicio.

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