Guatemala

Clave de humor guatemalteco

Comediantes hacen jocoso análisis de situación del país.

"Cuando decía perseguir, yo pensaba que quería decir otra cosa..."

"Cuando decía perseguir, yo pensaba que quería decir otra cosa..."

DOÑA ROME

“Felices, haciendo chinchilete”

Mire, para mí todo se resume en aquella frase de “el que nunca ha tenido y llega a tener, hasta loco se puede volver”. Estas gentes están felices haciendo chinche lo que no les cuesta, vistiendo y comiendo lo que nunca han comido, mientras que los demás seguimos comiendo lo que ¡siempre nos ha tocado comer!

¿Qué es ese descaro de no querer cumplir con la ley de probidad? Aunque tal vez tengan razón al decir que la ley no los obliga, será porque aplica solo a los trabajadores del Estado y ellos no entran en esa categoría. Porque no trabajan.

Y fíjese que sí, seño Roxanita… Sí esperamos que el presidente haga “su colita” para subirse a un avión. ¡Nosotros la hacemos para que nos atiendan en el IGSS! Sería bueno juntarlos a platicar con Mujica para que aprendan un su poco de humildad.

Me llama mucho la atención que seño Roxana durante la campaña haya prometido que iba a perseguir a Sandra Torres.

Solo puedo pensar que la babosa fui yo, que le entendí que hablaba de persecución penal, y no que cuando decía “perseguir” se refería a seguirle los pasos —desde completarle las frases al presi en público, hasta repartir su foto en los frisbees que mandó al hospital en el día del niño— (o impulsar programas clientelares, como ella los señalaba).  

Me imagino que los muchachitos todavía estarán: “Va, pues, juguemos! Andáte vos a rayos X y yo te lo aviento aquí desde el intensivo”.

Lo triste es la falta de dignidad en la que ya nos acostumbramos a vivir, porque —los que roban— no están robando solo pisto… Roban oportunidades a los niños que no se están educando, roban vida a los enfermos que no se están atendiendo… La lista es interminable.  Que siga la fiesta!  No se han dado cuenta -en la borrachera de poder- que de esta tierra no nos vamos sin pagar los ayotes que nos comimos… o que nos quebramos!-Por Celia Recinos.

Don cheyo

“Ya amarraron su tamal”

“Pues con este asunto del mal manejo del pisto que hace el gobierno actual, mejor les escribo unos versos porque ellos ya amarraron bien su tamal.

Que no hay  pisto pa’ darles a las distintas carteras que le pedían día a día, porque  el funcionario del Tesoro, al ver la economía, quiso intervenir las aduanas y la SAT por el contrabando, la evasión  y el desenfreno, por eso, enfermo del corazón, el exministro Centeno mejor decidió renunciar, porque la corrupción no se puede fiscalizar.

Dicen que hay que mejorar la recaudación, dale y dale a la misma canción, con todos los gobiernos la misma situación.

Pero pa’ la viajadera en helicóptero siempre pisto hay de a montón, ¿verdá, don ministro de Gobernación?

En los hospitales no hay medicina pa’ los males del pueblo  mitigar, pero muchas compras se hacen sin licitar, y la desnutrición en el país, a los
ischoquitos de los pueblos les trae una muerte lenta.  Pero bien que ya se forró de billete la señora vicepresidenta.

El gran poder de Dios… -Por Josúe Morales.

Don Próspero Ventura (mensajero-reportero, shute y cantineador)

El gasto impúdico

Cuando a uno no le alcanza el pisto, ¿qué hace? ¡Se aprieta el cincho! Pero el pobre gobierno no puede. Y toca discutir el nuevo Presupuesto, que sirve en su mayoría para honrar el compromiso de la factura política. Punto. Lo otro, que espere. Total, el pueblo está acostumbrado.

Y para justificar el Presupuesto para el 2014, aullarán diciendo: ¡Ay, Dios, falta tanto por hacer, y no nos alcanza! No alcanza para excesos monárquicos y cortes de achichincles  sobrepagados, que exigen su tajada.

Y si el Congreso —que también es convidado— no aprueba el pisto, se extorsiona a las clases populares, diciendo: No podremos prestar los servicios básicos. ¡Uy, qué miedo!  Aquí, todo lo público es privado; sí. Privado de suministros y privado de calidad.

En cambio, la clase política reclama el botín de quien paga, la clase media. Porque la clase política no tiene clase y la clase media se quedó sin medios.

El problema del gobierno es que la corrupción es su dios, y como Dios está en todos lados. El Gobierno no tiene tiempo de apretarse el cinturón,  está muy ocupado viendo que apretemos el nuestro. Lo que importa es la plata.

¿Qué es eso? Seguirá el despilfarro, y la pésima campaña defendiendo lo indefendible; correrán ríos de tinta. Y dirá aquel, en medio de su tristeza, “¿por qué no ha clasificado México? Y eso no es nada, no es nada comparado con lo que nos falta”.

César Nájera

“Los préstamos son como  piñatas”

La economía está muy mal. Antes, un huevo costaba 25; ahora, cuesta, un huevo, un quetzal con veinticinco. Y ha  quedado tan pobre nuestra canasta básica, que solo hay   frijol, arroz, huevos, azúcar y aceite. Nada de pollo, porque el Pollo se fue para  EE. UU.

Y en cuanto a los préstamos, deberían de quitarles los ceros, ya que a estas personas les gustan los números redondos.

Por eso, los préstamos son como las piñatas infantiles, el anfitrión quiebra la piñata, los dulces son solo para los invitados, luego viene la refacción y, a pesar de que tienen su dieta, están muy interesados en la repartición del pastel, y por último les dan la sorpresa… Ellos no tienen qué pagar la deuda, los que pagan son todos los que no fueron  invitados:  el pueblo.

Desde que existe el programa De frente con el presidente, la gente prefiere ver el televisor lateralmente. No es la solución, pero es un descanso para el televidente y refrescante para la mente.