Por los antiguos barrios de Guatemala

El barrio era una forma de dividir la ciudad durante la Colonia. Al pasar el tiempo, su espacio e historia corren el riesgo de desaparecer.

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El barrio recoleto es uno de los que destaca en los relatos de espantos y aparecidos. (Foto: Hemeroteca PL)
El barrio recoleto es uno de los que destaca en los relatos de espantos y aparecidos. (Foto: Hemeroteca PL)

Las prisas y la modernidad han obligado a la migración no sólo de los vecinos, sino de los espantos y las leyendas distintivas de los barrios.

Por ello, a partir del año 2004 se inició un proyecto de rescate de su memoria, para impedir que caigan en el olvido.

El proyecto de Rescate de la Memoria Histórica de los Barrios busca recuperar las historias, personajes, arquitectura y todo aquello que forma parte de su
identidad.

Sus orígenes

Los barrios son una forma de división de la nueva Guatemala de la Asunción cuando fue fundada en 1776, con el diseño ajedrezado, de herencia romana.

“El barrio es un concepto traído de Europa, y tiene su origen en la época medieval. Consistía en un grupo de casas alrededor de un templo o monasterio dentro de una ciudad”, explica el historiador Celso Lara Figueroa.

Los barrios eran centros de cohesión entre familias. Había pequeñas tiendas y tortillerías donde “daban fiado”, relata.

El historiador destaca la existencia de medidas de seguridad en esa época, pues los portones se amarraban con una pita y cualquier persona entraba hasta la cocina, que era el lugar de reunión familiar y de amigos.

Por oficios

Una de las características de los barrios era su identificación con los oficios. En el barrio San José vivían los carpinteros; en la Recolección, los músicos; en El Sagrario (atrás de la Catedral), los plateros, y en el de San Sebastián, los sastres, señala Miguel Álvarez Arévalo, director del Museo de Historia.

Con el tiempo, la ciudad no sólo tenía barrios, sino colonias y una zonificación. Hoy, por la inseguridad, vemos condominios.

El concepto de barrio no se ha perdido, sino se ha transformado. Sus pobladores originales han optado por huir hacia áreas más seguras, donde hay menos ruido y menos humo de camionetas.

Por eso es importante devolverle al vecino la confianza de retornar a su barrio, puntualiza Lara.

Siluetas fantasmales caminan por las calles de los antiguos barrios de la ciudad de Guatemala. (Foto: Hemeroteca PL)

De aparecidos

La    Llorona, la Siguanaba, el Cadejo, el Sombrerón y otras leyendas también se trasladaron de Antigua Guatemala a la nueva capital, con todo y aparecidos, apuntan los historiadores Celso Lara y Miguel Álvarez.

En el barrio La Recolección vivía una joven llamada Susana, a quien el Sombrerón empezó a enamorar. Tanto la atormentó que sus padres le cortaron el pelo y lo llevaron a la iglesia para bendecirlo. Sólo así se fue el duende.

En el barrio San José, un par de jóvenes regresaban del teatro Colón cuando escucharon frente a ellos los gritos de la Llorona.

La Tatuana era una viuda que vivía en el barrio El Calvario y un día fue acusada de brujería y llevada a la prisión, donde desapareció y dejó un olor a azufre.

El cadejo era una aparición en forma de perro, con ojos de fuego, que cuidaba a los borrachos.

Barrios

Los barrios originales tenían el nombre de su parroquia:

  • El Sagrario
  • San Sebastián
  • Santa Teresa
  • La Merced
  • Santa Rosa
  • Guadalupe
  • La Recolección
  • Santa Catalina
  • Belén
  • Santo Domingo
  • San Francisco
  • El Calvario
  • San José
  • San Gaspar
  • Candelaria
  • El Cerrito
  • LaParroquia

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¿Existe lo sobrenatural en los cementerios? (Video: tomado de Youtube)