“La bacteria no está en España. Una vez que se restablece la verdad, lo que queda es resarcir los daños, que no son pocos, se ha perdido mucho dinero y mucha imagen”, lamentó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
“No descartamos acciones contra las autoridades que han puesto en tela de juicio la calidad de nuestros productos y por tanto se puede emprender acciones contra las autoridades, en este caso de Hamburgo”, puntualizó, en declaraciones a la radio Cadena Ser.
Las autoridades de Alemania admitieron que podían haberse equivocado al suponer que el brote de la bacteria E.coli se debía a pepinos españoles importados, como habían dado a entender inicialmente, provocando una crisis en el sector agrícola español.
Las primeras pruebas efectuadas en dos pepinos españoles revelaron la presencia de otra cepa de la bacteria E.coli enterohemorrágica distinta de la que provocó la hospitalización de más de un millar de personas, anunció el martes la autoridad sanitaria de Hamburgo (norte).
Las investigaciones se reanudaron este miércoles para intentar luchar contra una de las más graves epidemias de este tipo en el mundo entero.
El instituto federal alemán de evaluación de riesgos anunció haber diseñado un nuevo test, en cooperación con investigadores franceses de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria, para detectar la bacteria en los alimentos.
“Esperamos que este test nos ayude a descubrir la fuente de la infección (…) y a retirar rápidamente del mercado los alimentos que presenten riesgos”, indicó en un comunicado el director del instituto alemán, el profesor Andreas Hensel.
Las autoridades de Hamburgo fueron las primeras en hacer recaer las sospechas del origen de la bacteria letal en pepinos españoles importados.
España defendió a sus agricultores y acusó a Alemania de haber actuado de forma irresponsable al realizar esas acusaciones.
Entre tanto, los médicos luchaban por detener el avance de la bacteria que se encuentra en hortalizas crudas.
El balance siguió aumentando con dos nuevas muertes, una octogenaria en el oeste de Alemania, y una mujer de cincuenta años en Suecia, que fue contaminada durante su estancia en Alemania.