Un cohete Unha-3 lanzará un satélite de observación terrestre, construido por norcoreanos y llamado Kwangmyongsong-3, indica KCNA, citando a un portavoz del Comité Coreano de Tecnología Espacial.
Estos satélites son necesarios para el desarrollo económico del país y están en el marco de las actividades pacíficas en el espacio, agregó la agencia, canal preferido para los anuncios del régimen comunista de Pyongyang.
“Una órbita de vuelo segura ha sido elegida para que los restos del cohete, generados en el vuelo, no afecten a los países vecinos”, indicó, subrayando que la experiencia obedecerá las normas internacionales al respecto.
Corea del Norte utilizó argumentos similares durante el lanzamiento de “un satélite”, el 5 de abril de 2009, que provocó la condena del Consejo de Seguridad de la ONU y un reforzamiento de las sanciones.
Estados Unidos y sus aliados denunciaron en esta ocasión un ensayo de misil encubierto, formalmente prohibido por las resoluciones de la ONU.
El ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano expresó este viernes su “grave preocupación” por los planes norcoreanos y alegó que el lanzamiento violaría la resolución 1874 del Consejo de Seguridad de la ONU y “constituiría una grave provocación que amenazaría a la paz y la seguridad en la Península Coreana y en la zona del noreste (asiático)”.
Seúl urgió a su vecino norcoreano a “detener inmediatamente esta provocación y a acatar sus obligaciones internacionales”.
Por su parte, Japón pidió a Corea del Norte que cancele el lanzamiento. “Que se trate de un satélite o de un misil balístico, es una violación a resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”, dijo a la prensa Osamu Fujimura, jefe del gabinete. “Pedimos moderación y llamamos a Corea del Norte a que no siga adelante con el lanzamiento”, añadió.