Deep Nostalgia, el programa de “deepfake” que permite animar fotos, pero que puede ser peligroso

Aplicaciones digitales permiten a cualquier persona dar “movimiento” a fotografías antiguas, animando imágenes de famosos y hasta de un ser amado, pero se puede generar confusión entre algunos usuarios.

Entre algunas de las reacciones a las imágenes de Deep Nostalgia se encuentran lágrimas al ver la sonrisa de un ser querido. (Foto Prensa Libre: Tomada de Internet)
Entre algunas de las reacciones a las imágenes de Deep Nostalgia se encuentran lágrimas al ver la sonrisa de un ser querido. (Foto Prensa Libre: Tomada de Internet)

Las fotografías al estilo de “Harry Potter” son posibles gracias a Deep Nostalgia, un programa de inteligencia artificial de la plataforma de genealogía MyHeritage.

La misma invita a los usuarios a que proporcionen fotos antiguas de sus seres queridos y el programa aplica movimientos predeterminados a los rasgos de sus rostros.

Entre algunas de las reacciones a las imágenes de Deep Nostalgia se encuentran lágrimas al ver la sonrisa de una abuela, un sentimiento inquietante de conexión con un ícono de la historia muerto hace mucho tiempo, estas tocan un muro emocional.

“El atractivo aquí es que las imágenes visuales son viscerales y convincentes y respondemos a ellas”, dice Hany Farid, decano asociado y director de la Escuela de Información en UC Berkeley. “Somos seres visuales. Cuando ves que tu abuela o Mark Twain cobran vida, hay algo fascinante en ello”, agrega.

Innovador y aterrador

Aunque los usuarios sepan que se trata de una animación mediante efectos de computadora, el cerebro humano tiene una respuesta prehistórica a las cosas que son casi humanas, pero no del todo. A esto comúnmente se lo llama “valle inquietante”.

“En efecto, los resultados pueden ser controvertidos y es difícil permanecer indiferente a esta tecnología”, se puede leer en su página de preguntas frecuentes referentes al uso de la aplicación.

Cuando se trata de la imagen de un ser amado las partes de nuestro cerebro que aman y temen se enfrentan, aún a sabiendas de que lo que estamos viendo no es verdadero.

“La forma en que nuestro cerebro procesa las imágenes de las personas es diferente a la de los objetos inanimados. Accede a los circuitos neuronales”, dice Farid. “Durante años hemos sido capaces de sintetizar objetos inanimados, y eso engaña por completo al sistema visual porque no tenemos nociones preconcebidas de cómo se mueven. Pero cuando se trata de humanos, queda rezagado. Parte de eso es la forma sutil en que nos movemos y reconocemos estos movimientos”, explica.

La inteligencia artificial y sus usos

Este tipo de herramientas han sido un punto de controversia para los especialistas en ética durante años, especialmente cuando se trata de temas como la pornografía alterada y los videos falsos que podrían amenazar a instituciones nacionales y financieras.

En lo que refiere a un uso más positivo, las empresas han recurrido cada vez más a esta tecnología para crear campañas publicitarias muy personalizables. La recompensa es que el consumidor puede sentirse más unido a una marca o un producto.

Farid tiene cuidado de señalar que el aprendizaje automático, que es lo que impulsa las tecnologías de animación más disponibles como Deep Nostalgia, es un campo dentro del gran mundo de la inteligencia artificial.