Internacional
¿Espionaje encubierto contra China? El programa que el Pentágono de Estados Unidos busca crear
Los agentes operarían bajo identidades encubiertas, haciéndose pasar por empresarios o personal del sector privado, sin ninguna vinculación aparente con EE. UU.
El nuevo logotipo del Departamento de Guerra se observa dentro del Pentágono, en Arlington, Virginia, el 8 de septiembre del 2026. (Foto Prensa Libre: EFE)
Durante la mañana de este jueves 22 de octubre, The Washington Post, uno de los diarios más antiguos, influyentes y prestigiosos de EE. UU, informó que el Pentágono pretende desarrollar un programa de espionaje encubierto más robusto que el actual, destinado a librar una guerra económica contra China y otros competidores del país.
Según The Washington Post, con este nuevo programa de espionaje de última generación del Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, los agentes operarían bajo identidades encubiertas, haciéndose pasar por empresarios o personal del sector privado, sin ninguna vinculación aparente con el gobierno de EE. UU.
Por lo tanto, este nuevo programa de espionaje de última generación constituye un componente secreto de la campaña de guerra económica que lleva a cabo el Pentágono, debido a que se trataría de utilizar agentes que operan sin cobertura oficial (conocidos en la jerga de inteligencia como NOC), bajo la supervisión de Tomas Rakusan.
Frente a este escenario, fuentes familiarizadas con la iniciativa explicaron a The Washington Post que Tomas Rakusan, un veterano de la inteligencia estadounidense y actual asesor principal del subsecretario de Defensa de los Estados Unidos, Steve Feinberg, cuenta con una trayectoria de casi 39 años en la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Programa de espionaje encubierto contra China
De acuerdo con The Washington Post, Rakusan ejerce como asesor principal del subsecretario de Defensa desde que se retiró de la CIA en el 2021. En esa agencia ocupó el cargo de subdirector de operaciones desde el 2017 y era el máximo responsable de las actividades de espionaje ante la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales.
Asimismo, de conformidad con las personas familiarizadas con el programa, en esta iniciativa participan expertos provenientes de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas y de la Oficina del Subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad, así como antiguos funcionarios de la CIA, el servicio de inteligencia exterior de los Estados Unidos.
Sin embargo, The Washington Post señaló que el programa de espionaje de última generación del Pentágono se encuentra en fase de planificación y aún no está operativo, pese a que la administración del presidente Donald Trump presuntamente ha adoptado la guerra económica como una nueva herramienta clave de su estrategia de Estado.
Esto se debe a que el mandatario republicano ha impuesto aranceles y controles a las exportaciones, ha realizado inversiones en recursos y tecnologías estadounidenses críticos, ha colaborado con el capital privado para reforzar componentes clave de la base industrial de defensa y ha dado prioridad a la inteligencia económica en EE. UU.
Washington refuerza la guerra económica
Ante esta situación, el Pentágono busca dar mayor prioridad a la inteligencia económica, con especial atención a los desafíos que representa Pekín para los intereses estadounidenses, debido a que la competencia estratégica entre China y Estados Unidos abarca actualmente diversos frentes económicos, tecnológicos y geopolíticos.
China busca el liderazgo en sectores críticos como los semiconductores y la inteligencia artificial, lo que amenaza la autonomía de EE. UU. Además, Pekín se ha consolidado como socio de varias de las mayores economías de Latinoamérica y compite en una región tradicionalmente considerada parte de la esfera de influencia estadounidense.

