“El Ejército se desvió de su misión esencial, que es la de proteger al país”, y se transformó en una banda de asesinos”, afirmó el general desertor.
Al Shalal es uno de los militares de más alto rango que se han unido a las filas de los revolucionarios.
Ayer, el Consejo Nacional Sirio (CNS) reveló la llegada del oficial disidente a Turquía a través del paso fronterizo de Bab al Haua, aunque el “número dos” del Ejército Libre Sirio (ELS), Malek al Kurdi, negó su presencia en territorio turco, pero confirmó su deserción.
“Se encuentra en un lugar seguro”, dijo Al Kurdi, sin dar más detalles.
A principios de agosto último, el entonces primer ministro, Riad Hiyab, abandonó su puesto y anunció su unión a la revolución. Su deserción ha sido la más importante del régimen desde que comenzó la rebelión en marzo del 2011.
Entretanto, continúan los esfuerzos políticos para encontrar una solución pacífica al conflicto.
Una fuente de la Liga Árabe indicó que hoy se espera que el mediador para Siria, Lajdar Brahimi, llegue a El Cairo para entrevistarse con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, para analizar los resultados de su reciente viaje a Siria.
Mueren 20
La violencia volvió a cebarse ayer con los civiles en Siria, donde unas 20 personas, entre ellas mujeres y menores, murieron en una localidad del norte por un bombardeo del régimen, que ha tenido un duro golpe después de confirmarse la deserción del jefe de la Policía Militar.
El número exacto de víctimas por el ataque en la población de Al Qahtaniya, situada en el oeste de la provincia de Al Reqa, fronteriza con Turquía, era todavía confuso ayer.