Internacional
“Iban a trabajar y terminaron en la guerra”: El engaño que llevó a centroamericanos a Rusia
El drama del reclutamiento de centroamericanos responde a un mismo detonante: la vulnerabilidad económica de quienes buscan una salida.
Militares de la Brigada Mecanizada Independiente patrullan la ciudad de Druzhkivka, en la región de Donetsk, en el este de Ucrania. (Foto Prensa Libre: EFE)
De acuerdo con la agencia de noticias EFE, el reclutamiento de centroamericanos para el conflicto armado entre Rusia y Ucrania se ha convertido en una pesadilla silenciosa para decenas de familias, ya que una trama de engaños, falsas promesas laborales y coacción mantiene atrapados a varios latinoamericanos en el frente de batalla.
A través de desgarradores testimonios en audio, grabados desde campamentos y zonas de conflicto, las víctimas centroamericanas denuncian haber sido reclutadas bajo el pretexto de empleos civiles como electricistas, soldadores y choferes, para luego ser despojadas de sus documentos, armadas y enviadas a la primera línea de combate.
Por lo tanto, entre el susurro del miedo, el llanto reprimido y la desesperación de no saber si la próxima llamada será la última, las madres centroamericanas enfrentan la angustia más voraz de sus vidas, dado que lo que comenzó como la ilusión de una oferta para salir adelante y mantener a sus familias terminó convirtiéndose en un engaño.
Frente a este escenario, en entrevistas con Infobae, un reconocido periódico digital en español, Gabriela Sandoval y Rocío Medina rompieron el silencio para relatar, desde dos realidades y casos distintos, cómo sus hermanos hondureños fueron arrastrados a miles de kilómetros de sus hogares y quedaron atrapados en una red de engaños.
El drama del reclutamiento en Rusia
Conforme a lo expuesto por Sandoval y Medina, el drama del reclutamiento de centroamericanos en Rusia no responde a un solo patrón, pero sí a un mismo detonante: la vulnerabilidad económica de quienes buscan desesperadamente una salida, ya que muchos son seducidos por ofertas millonarias en internet, una variante cruel del engaño.
Rocío comentó que la decisión de su hermano, Wilfredo Lemuel Medina Zelaya, de 36 años, de partir hacia Rusia estuvo motivada por la asfixia económica y la urgencia de pagar el tratamiento médico de su hija de dos años, quien sufre graves cuadros convulsivos. “Mi hermano se fue engañado, él iba para una empresa de arpones”, agregó.
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“Pero ya estando allá, sucedió que lo mandaron al ejército”, añadió Rocío, quien considera que esa falsa oferta de empleo fue el gancho perfecto para arrebatarlo de su hogar en Honduras y entrelazar su destino con el de otros hondureños, como el hermano de Gabriela, que terminaron atrapados bajo la misma maquinaria de guerra rusa.
De conformidad con Gabriela Sandoval, el proceso de salida fue acelerado y los intermediarios del viaje fueron identificados por la familia como presuntos reclutadores de origen colombiano, ya que el joven hondureño comunicó su partida solo tres días antes de abordar el avión. “Fue superrápido todo el trámite que le hicieron”, argumentó.
Violencia psicológica y riesgo inminente de muerte
Gabriela Sandoval y Rocío Medina mencionaron que, una vez en Rusia, sus hermanos fueron despojados de su dinero e ingresos iniciales y sometidos a un aislamiento de quince días en condiciones precarias de alimentación. “Les confiscaron su teléfono y los obligaron a firmar documentos en idioma ruso que no podían comprender”, dijeron.
“Él me dijo que al parecer lo iban a enviar al Batallón Oriental, al Dombás, que es la zona más caliente”, concluyó Rocío, quien mencionó que la última vez que se comunicó con su hermano fue el pasado martes 22 de septiembre. Desde esa llamada, la familia Medina, en Honduras, no ha vuelto a tener noticias sobre su estado o paradero.

