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Impactante: descubren en Estados Unidos un pez con un parásito carnívoro que reemplaza su lengua

En EE. UU. descubrieron un extraño y espeluznante parásito reemplazando la lengua de un pez.

Autoridades muestran parásito que sustituye lengua de pez. (Foto Prensa Libre: Tomada de Galveston Island State Park - Texas Parks and Wildlife)

Autoridades muestran parásito que sustituye lengua de pez. (Foto Prensa Libre: Tomada de Galveston Island State Park - Texas Parks and Wildlife)

Recientemente, agentes del Texas Parks and Wildlife del Parque Estatal de Galveston Island publicaron una imagen que se hizo viral en redes sociales.

Mag.elcomecio.pe informó que este se trata de un piojo carnívoro, conocido pero pocas veces visto, que devora la lengua del pez al que parasita, para luego quedarse dentro de la boca del animal y reemplazar a este órgano como si fuera lo más normal del mundo.

“Marciano visto en Galveston Island State Park”, señala la publicación de Facebook.

Añade: “Bueno, realmente no es un marciano ¡Pero esto sigue siendo bastante espeluznante! Dentro de la boca de esta corvina atlántica hay un isópodo parasitario llamado piojo come-lenguas”.

 

Este parásito separa la lengua del pez, se une a la boca del pez y se convierte en su lengua. El parásito luego se alimenta de la mucosidad del pez”, aseguran los agentes del mencionado parque estatal en Texas

De acuerdo con los expertos, este es el único caso conocido de un parásito que reemplaza funcionalmente el órgano del huésped, por lo que es un caso curioso de simbiosis agresiva.

“No mata a los peces ni afecta a los humanos”, señalan los agentes en la foto viral que publicaron en Facebook.

Cymothoa exigua es un crustáceo isópodo de la familia de los cimotoidos. Se trata de un parásito que se adhiere a la lengua de su pez anfitrión mediante sus tres pares de patas delanteras, y bebe de la arteria que suministra de sangre a este órgano.

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Con el tiempo, la lengua se atrofia y desintegra, y el crustáceo reemplaza la función del órgano con su propio cuerpo y controla desde ahí la tensión sanguínea del sistema circulatorio del anfitrión.

El pez puede utilizar al parásito como si fuera una lengua normal, y no recibe mayor daño, pues Cymothoa exigua se nutre de las mucosas del pez. No parece mostrar especial interés en la comida que este ingiere.