“En este momento no se presentan hostigamientos” por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), luego de “la decisión de la comunidad de retomar el control del pueblo”, dijo el dirigente.
Toribío, en la zona montañosa entre Cali y Popayán, es una de las poblaciones de Cauca donde las Farc utilizan a la población civil como escudos humanos, según autoridades policiales.
Los hostigamientos obligaron a decenas de habitantes de Toribío a abandonar la zona urbana de la población y ocultarse en el campo.
“La misión de ellos es llevar el mensaje del desacuerdo que hay con sus prácticas de violencia y de irrespeto al territorio, con la violación a los derechos humanos, y con los ataques indiscriminados a la población civil de Toribío”, precisó Secué.
El dirigente reiteró finalmente que la decisión de la comunidad es que la fuerza pública se retire de la población porque “el Gobierno, a través de la fuerza pública, no está garantizando los derechos a la vida y al territorio y ha sido inoperante, desde el punto de vista constitucional, de garantizar la seguridad de los municipios del norte del Cauca”.
Abuchean a mandatario
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, llegó ayer a Toribío para celebrar un consejo de ministros, pero fue abucheado por decenas de indígenas que reclaman la retirada de las fuerzas de seguridad de esa convulsa región.
La llegada de Santos a Toribío se produjo cuando aún prosigue una gran operación contra posiciones de las Farc que llevan a cabo helicópteros militares, con bombardeos incluidos.
El mandatario se reunió a puerta cerrada con sus ministros para analizar la situación en esta zona de Colombia.
Se calcula que la población indígena de ese país es de un millón de personas, que viven en las zonas selváticas y rurales, donde es más intenso el conflicto armado.