Investigación preliminar sobre incendio de Notre Dame descarta origen criminal

La investigación preliminar sobre el incendio que destruyó parte de la catedral de Notre Dame en París no contiene “ningún elemento” que permita acreditar la hipótesis de un origen criminal, anunció este miércoles 26 de junio la fiscalía francesa.

La policía ha acordonado la zona y está desalojando a los numerosos turistas que se encontraban dentro de la catedral. Foto Prensa Libre: AFP
La policía ha acordonado la zona y está desalojando a los numerosos turistas que se encontraban dentro de la catedral. Foto Prensa Libre: AFP

Las pistas privilegiadas por los investigadores son un cigarrillo mal apagado o un cortocircuito eléctrico, precisó el comunicado de la fiscalía. Las pesquisas pasarán ahora a tres jueces de instrucción, detalló el texto.

La fiscalía francesa interrogó a cerca de cien testigos, y ahora se abre una fase de “investigaciones más profundas, con análisis más detallados” aseguró el texto del fiscal Remy Heitz.

En abril último un portavoz de la empresa que participaba en los trabajos de restauración, y que levantó el andamio que cubría el tejado de Notre Dame, Le Bras Freres, reconoció que algunos trabajadores fumaban en la obra ocasionalmente.

El incendio del 15 de abril pasado redujo a cenizas el entramado de madera que soportaba el tejado de la catedral, una obra maestra de la arquitectura religiosa.

Dos meses después de ser devastada por el fuego, Notre Dame acogió este sábado 15 de junio su primera misa en condiciones aún muy precarias, que obligaron a la treintena de participantes a llevar cascos de obra por el riesgo de desprendimientos.

“La catedral de Notre Dame nació de la fe de nuestros ancestros (…), y en particular de la ternura de los cristianos hacia la Virgen”, dijo en esa ocasión el arzobispo Aupetit en la homilía de la eucaristía.

Pese a la celebración de esta primera eucaristía, Notre Dame está lejos aún de recuperarse. Habrá que limpiar el barrio y la catedral contaminados por el plomo que recubría la cubierta y la aguja de Viollet-le-Duc y que se fundió por las llamas que llegaron a alcanzar los 800 grados de temperatura.