Jerusalén: casi 60 años de disputa por la ciudad que es santa para tres religiones

Jerusalén, la ciudad que figura en múltiples pasajes bíblicos y que es santa para cristianos musulmanes y judíos, es hoy símbolo de discordia y de una lucha tenaz que ha sumido a judíos y palestinos en un baño de sangre durante casi seis décadas.

Mapa del área disputada por judíos y palestinos. De verde las áreas que la ONU asignó a Palestina y de azul a Israel. (Foto: Youtube).
Mapa del área disputada por judíos y palestinos. De verde las áreas que la ONU asignó a Palestina y de azul a Israel. (Foto: Youtube).

Las noticias hablan de otro acuchillamiento en un barrio judío, el atacante fue abatido por oficiales israelíes. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ofrece mano dura contra los terroristas palestinos.

Noticias como estas se han vuelto frecuentes en las últimas semanas desde que la violencia recrudeció en Israel, esa delgada franja de tierra que junto a los territorios ocupados es de 22 mil 145 kilómetros cuadrados (casi de mismo tamaño que Belice), pegada al Mar Mediterráneo y  bordeada de enemigos históricos entre sí.

La historia más reciente del conflicto judío-palestino se remonta a 1948 cuando Israel consiguió ser reconocido por la comunidad internacional —a excepción de los estados árabes que lo rodean— como un estado libre y con un territorio propio.

¿Por qué los países árabes se niegan a reconocer a Israel como un estado?, ¿qué reclaman los palestinos y cuál es su lucha?, ¿hay alguna esperanza de que haya paz en esa región asediada por conflictos?

Historia milenaria

Los palestinos provienen del antiguo pueblo de los filisteos, mencionados en la Biblia y otros textos antiguos, como ocupantes de la franja costera al sur de Siria y Fenicia. Esta etnia fue integrada por emigrantes vinculados a los Pueblos del Mar (quizás de procedencia egea, aunque no es seguro), y  se asentaron en el territorio conocido como Canaán durante la transición entre la Edad del Bronce y del Hierro; aproximadamente en el siglo XII a. C.

La Mezquita de la Roca, el lugar sagrado de los musulmanes. (Foto: Internet)

Durante siglos, Oriente Medio ha sido disputado y ocupado por diferentes imperios, así; asirios, babilonios, persas, macedonios y romanos intentaron hacerse de la región.

Este último imperio (el romano),  según consta en libros de historia, fue el que expulsó a los judíos en el siglo I de nuestra era para combatir los movimientos que perseguían su independencia.

Desde entonces los judíos, aunque mantuvieron una identidad, no tenían un país propio y con el paso del tiempo el rencor fue creciendo sobre todo al recordar que la región de Canaán era la tierra prometida que Dios otorgó al primer patriarca del pueblo judío, Abraham.

Después de la ocupación árabe, Palestina fue conquistada por el imperio Otomano en el siglo VXI, ocupación que duraría cuatro siglos hasta la Primera Guerra Mundial.

Durante ese tiempo los judíos fueron perseguidos en Europa. El holocausto ocurrido antes y durante la Segunda Guerra Mundial originarían el Sionismo,  el movimiento político internacional que propugnó desde sus inicios el restablecimiento de una patria para el pueblo judío en la tierra de Israel. Dicho movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del actual Estado de Israel.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Palestina se la dividen Francia y Reino Unido, y la parte que incluye Jerusalén queda bajo el dominio británico, quienes alentaron el retorno de miles de judíos, sobrevivientes del holocausto, y como era de esperarse fueron rechazados por los habitantes árabes del lugar.

Pese a que los palestinos intentaron expulsar a los judíos de cualquier forma (se recuerdan incluso atentados que costaron la vida de no pocos judíos), fueron derrotados por los británicos, lo que alentó aún más al sionismo.

El Muro de los Lamentos, donde miles de judíos y cristianos acuden cada año a orar. Ahí se encuentra la Roca Sagrada con la cual Dios creó al universo. (Foto: Internet).

Pero los árabes palestinos no estaban disupuestos a entregar su país a los judíos y se lanzan al terrorismo con lo que, en pocos años, la situación de la región se volvería insostenible para los británicos que pasan la estafeta del conflicto a la recién estrenada Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En 1947 la ONU mediante una votación de 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, decide dividir Palestina en dos: una parte árabe y otra judía, además decide que será la ONU quien controlará Jerusalén. La decisión es rechazada por los palestinos.

Historiadores consideran que esa decisión fue el comienzo de la gran tragedia en la región y por lo cual no ha vuelto a reinar la paz, ya que desde ese entonces en adelante los palestinos protestarían y los judíos, respaldados por la comunidad internacional, lucharían por la conservación de su Estado.

Los palestinos huyeron a otras regiones, concretamente a Cisjordania y la franja de Gaza.

El 14 mayo de 1948 se declara el nacimiento del estado de Israel y mientras celebran se deben defender de Egipto, Siria, Irak, Jordania y Líbano que se oponen a la creación de Israel y quieren asegurar el territorio para los árabes.

Pero Israel gana la guerra, lo que alienta a 900 mil judíos de todas partes del mundo a regresar al recién fundado Estado.

Temas espinosos

Pero aparte del reclamo de un territorio palestino, las causas de este enfrentamiento entre los dos pueblos que conviven entre sí gira en torno a la disputa por Jerusalén y el trazado de fronteras.

El Santo Sepulcro es probablemente, el lugar más sacrato para el Cristianismo, ahí fueron sepultados lo restos de Jesucristo. (Foto: Internet).

Los palestinos han querido proclamar un Estado soberano en el conjunto de los territorios ocupados por Israel en junio de 1967: Jerusalén Este, toda Cisjordania y la franja de Gaza.

Israel reclama la desmilitarización de ese territorio, el control de su espacio aéreo y de sus fronteras exteriores.

Además, los palestinos exigen una retirada israelí de todos los territorios ocupados desde 1967, aunque están dispuestos a aceptar modificaciones fronterizas menores.

Sin embargo, Israel excluye categóricamente volver a las fronteras anteriores a 1967, pero está dispuesto a retiradas en Cisjordania. También quiere anexar los bloques de asentamientos donde vive la gran mayoría de los 300 mil colonos judíos, aparte de Jerusalén Este.

La eternamente disputada Jerusalén

Jerusalén es una de las ciudades más antiguas del mundo que ha sido escenario de múltiples batallas. Ha sido conquistada, destruida, reconquistada y reconstruida con el paso del tiempo, pese a los conflictos los adversarios coinciden en algo: que Jerusalén es una tierra santa ya que la ciudad guarda algunos de los sitios más sagrados y venerados del planeta.


El núcleo de la ciudad está divida en cuatro barrios, el musulmán, judío, cristiano y armenio, este último es el más pequeño.

En el Barrio Cristiano se encuenta la iglesia del Santo Sepulcro, un lugar por demás decirlo santo para la fe cristiana ya que ahí fue enterrado el cuerpo de Jesucristo, el hijo de Dios y Salvador del mundo, según la fe cristiana, y de ahí resucitó al tercer día.

El lugar está administrado por los cristianos romanos, armenios y ortodoxos y es uno de los principales lugares de peregrinación de los seguidores de la cruz en el mundo. 

En el barrio musulmán se encuentra ubicada la mezquita de Al-Aqsa o de la Roca que es el tercer lugar sagrado más importante para los musulmanes que creen que desde ahí Mahoma ascendió a los cielos en vida.

Al igual que con el Santo Sepulcro para los cristianos, la Mezquita de la Roca es visita por miles de peregrinos musulmanes cada año.

Igual de sagrado que los dos anteriores, se encuentra dentro de Jerusalén el Muro de los Lamentos, el fragmento de una montaña donde estuvo eregido un templo.

Dentro del recinto se encuentra la Roca Sagrada con la cual, según la fe judía Dios creó el mundo. El lugar también es sagrado porque es ahí donde el profeta Abraham iba a ofrecer en holocausto a su hijo Isaac.

Tal es el grado de veneración al sitio que la Roca Sagrada no está expuesta ni siquiera a los propios judíos, el Muro de los Lamentos es el lugar más cercano que pueden estar de la Roca.

La paz está lejana

Analistas creen que la paz en Israel aún es una utopia, para la misma tendrían que sanarse las heridas tanto en judíos como en palestinos, con posiciones que parecen ser irreconciliables.

Las hostilidades han derivado en dos intifadas —rebeliones de los palestinos en contra de Israel— en los años de 1987 a 1993. Se estima que el número de víctimas mortales por este levantamiento fue de mil 162 palestinos y 160 israelíes.

La segunda intifada de Al-Aqsa, fue de septiembre del 2000 a febrero del 2005, dejó un saldo de más de cinco mil muertos en ambos bandos.

*Con información de Wikipedia, Chipis Channel de Youtube y BBC