El fantasma del abuso sexual acosa a Donald Trump 

Las denuncias de acoso sexual contra Donald Trump se han reavivado en la estela del movimiento #MeToo. Tres de las mujeres que antes de las elecciones acusaron al ahora mandatario de haberse propasado con ellas volvieron a poner este lunes el tema en la agenda pública e instaron al Congreso estadounidense a investigarlo. 

La embajadora de EE. UU. ante la ONU, Nikki Haley, dijo que las mujeres que acusan a Trump de abuso sexual deben ser escuchadas. (Foto Prensa Libre: AFP)
La embajadora de EE. UU. ante la ONU, Nikki Haley, dijo que las mujeres que acusan a Trump de abuso sexual deben ser escuchadas. (Foto Prensa Libre: AFP)

La voz discordante dentro de la administración ha sido la de la embajadora ante la ONU, Nikki Haley, que el domingo último defendió que las mujeres que acusan a Trump “deben ser escuchadas”, en una entrevista con CBS que tuvo mucha repercusión en Estados Unidos.


“La única razón por la que estoy hoy aquí es porque este agresor es hoy el presidente de nuestro país”, manifestó Rachel Crooks, una antigua recepcionista que asegura que Trump la besó en la boca sin su consentimiento en 2005 cuando trabajaba en su torre de Nueva York.

La mujer dijo que si el Congreso considera investigar al senador acusado de abusos sexuales Al Franken, es justo hacerlo también con el presidente. Trump ha negado con anterioridad estas acusaciones y la Casa Blanca volvió este lunes a decir que son falsas. 

Crooks compareció en conferencia en Nueva York junto a Jessica Leeds y Samantha Holvey. Poco antes, las tres habían aparecido en un programa matutino de la televisión NBC, en el que narraron cómo fueron los encuentros con Trump que denuncian.

Leeds asegura que el ahora presidente la manoseó y la besó en un avión. Holvey, una antigua concursante de Miss América, asegura que el entonces dueño del concurso entró en el vestuario para inspeccionar a las aspirantes cuando estaban desnudas. “Otros han dimitido. Creo que él debería”, manifestó. No hicieron nuevas acusaciones, sino que repitieron las que ya habían presentado.

La última vez que habían hablado las tres fue después de que durante la campaña electoral se hiciera pública una grabación que databa de 2005 en la que Trump se vanagloriaba de hacer lo que quería con las mujeres, incluido “agarrarlas por el coño”.

El episodio lo recordaba la semana pasada la revista Time, que distinguió con el título de Persona del Año 2017 a las víctimas que rompieron el silencio para denunciar los abusos sexuales y el acoso. 

“Que Donald Trump pudiera expresarse de esa forma y pese a ello ser elegido presidente es parte de lo que avivó la ira que alimentó la Marcha de las Mujeres el día después de su investidura”, indicó el semanario, aludiendo a las multitudinarias protestas del 21 de enero que tuvieron lugar en muchas ciudades del país en rechazo a Trump.

Crooks, Leeds y Holvey son tres de al menos 16 mujeres que durante la carrera a la Casa Blanca acusaron de acoso sexual al ahora presidente. Una productora estadounidense ha hecho un documental al respecto. Esta empresa es la que organizó la conferencia de este lunes.

Las tres mujeres argumentaron su decisión de volver a hablar porque consideran que la visión que la sociedad tiene del abuso sexual ha cambiado.

Se referían al terremoto que el movimiento #MeToo ha causado en la política, el mundo de las artes, la empresa y los medios de comunicación. Miles de personas en todo el mundo –sobre todo mujeres, pero también algunos hombres- han salido públicamente a denunciar haber sido objeto de acoso y abuso sexual e incluso violaciones.

Muchos de los acusados son figuras muy conocidas en sus ámbitos y han tenido que dimitir o han sido despedidos.

Las denuncias contra Trump vuelven a aparecer además ante la votación del martes en Alabama en la que busca la elección como senador el republicano Roy Moore, acusado de agresión sexual a una menor cuando él tenía 30 años. Trump ha apoyado al exjuez, que niega las acusaciones.