Los investigadores dijeron que la mayoría de la gente dedica de 30 a 40 por ciento de su discurso a “informar a otros de sus propias experiencias subjetivas”, pero en los medios sociales este porcentaje llega al 80 por ciento.
“La gente hace confidencias tan voluntariamente porque hablar de uno mismo es en sí mismo un acto con un determinado valor, como lo son las actividades que generan una recompensa inmediata, como comer o hacer el amor”, explicaron los investigadores.
El estudio, que no citó específicamente a Facebook, se centró en la respuesta del cerebro a “la oportunidad de comunicar sus pensamientos y sentimientos a los demás”.
Según los investigadores, el estudio sustenta la idea de que los seres humanos, al igual que algunos otros primates, dejarán de lado algunas recompensas por obtener una fuerte respuesta cerebral.