la era del fauno

Bienvenida la compañía teatral Cofradía Escarlata

Juan Carlos Lemus @juanlemus9

El contrato. obra de teatro que presenta Cofradía Escarlata, dirigida por Guillermo Monsanto, producida y adaptada por Luis López Bautista. Actúan María Renée Díaz (personaje Psicóloga), Carlos Orellana (como Carlos Martínez), Israelí Galicia (Enfermera).

La obra se desarrolla en un tiempo y espacio geográfico indeterminados. Un hombre con deudas decide someterse a una prueba psicológica a cambio de mucho dinero. Acude a una clínica donde lo esperan una enfermera y una psicóloga. La escenografía: biombos con puntos de azar como dados, el fondo azul con un reloj al tiempo de la obra, un cuadro de naturaleza muerta. Complementan el ambiente los accesorios de una clínica: sillas, mesas, instrumentos de inyección, jarra con agua y vasos. El conjunto logra transmitir un ambiente acorde con la trama: experimental, azaroso, en el que se conjugan la lógica de la razón con las malas intenciones de una empresa oscura. Allí, un cliente será sometido a pruebas de razonamiento que pondrán en evidencia qué tan listo o qué tan tonto es y ha sido.

Carlos es sometido a esas pruebas para verificar la efectividad de un experimento. En el proceso hay cambios extremos de humor por parte de los personajes. La psicóloga tiene un rol acosador. Cerca las acciones del cliente a fuerza de presiones y chantajes. Su personaje es complejo, pues debe mutar de seductora a opresora, sarcástica, irónica, ejecutora de la práctica empresarial en la que su cliente es víctima debido a una imprudencia muy común en la vida real y en el mundo entero: no leyó el contrato que firmó. Por eso, ha sido tonto. Es un documento que lo tiene a merced de una empresa que se aprovecha de su agonía económica. Haber firmado le pesa, lo somete, lo esclaviza porque autorizó la invasión a su vida personal y la de su familia. No haber leído el contrato le trae amenazas y sufrimiento.

Considero que la obra plantea con precisión ese error común, el de firmar contratos asumiendo que la parte contratante, una empresa, es honrada y no abusará de nosotros. Se suele firmar al pie de textos confusos, de letra pequeña, extensos, ilegibles, difíciles de ser leídos por su terminología. Son textos tan tediosos que a la tercera línea saltamos al segundo y cuatro párrafos, con prisa para llegar al punto de firma. Y lo hacemos creyendo que se trata de una empresa justa. El oxímoron se cuenta solo. El resultado siempre será el mismo: la empresa saldrá ganando, le autorizamos nuestra ruina, le dimos los permisos de enriquecerse más a costa nuestra. Es darle la llave a un ladrón con la promesa de que es para nuestro bienestar y que si no cumplimos con lo firmado pagaremos graves consecuencias. El contrato lo dice, ¿no lo leyó?

Con la presente, doy la bienvenida a la nueva compañía teatral creada sobre experimentadas estructuras. Guillermo Monsanto, bastante conocido en el mundo teatral por ser director, actor y productor; en el mundo de la plástica porque dirige una de las más reconocidas galerías de arte, El Attico; y en la documentación sobre artes visuales y escénicas porque cuenta con el más completo centro de documentación en su género; docente y artista que luego de haber navegado durante mucho tiempo con Aquelarre Teatro Contemporáneo se embarca en esta nueva compañía que se estrena con El contrato. Últimas funciones: viernes 7 y sábado 8 de diciembre, a las 20 horas, teatro de la UP.

Tuve la suerte de asistir a la función en la que se hizo homenaje por parte de la compañía a Alma Monsanto, dama del teatro y la enseñanza teatral. A ella, nuestro reconocimiento y aplauso.

 @juanlemus9