Economía para todos

Casa de Arrivillaga como empresa familiar

José Molina Calderón josemolina@live.com

Desde la época colonial hay empresas familiares que han llegado hasta el siglo XXI. La más antigua que conozco es la de la familia Arrivillaga, del siglo XVII, con cuatro siglos de vida. Con anterioridad el apellido se escribía con “b” y actualmente se conoce con “v”.

José Llarena y Zirión escribió el libro Casa de Arribillaga. Fundación del Vínculo y Mayorazgo de Arribillaga. Noticias Históricas y Genealógicas de este Linaje y sus numerosos entronques con familias Españolas, Guatemaltecas y Mexicanas. Guatemala. 1969 .180 pp. No indica editorial.

Los Arrivillaga fueron emigrantes vascos. Su primer encuentro con Guatemala fue trágico. Dice el autor: “Recordamos con emoción del relato de la llegada a Guatemala, allá por el año 1643 de los Capitanes Irundarras Don Juan y don Domingo de Arribillaga Urdinsso, con sus esposas doña Manuela y doña Antonia de Coronado y Ulloa, respectivamente, ignorando la tragedia que acechaba al desembarco, que cristalizó al violento ataque que los piratas holandeses desencadenaron sobre Puerto Truxillo, arrebatándole su pequeña hija al Capitán don Juan, quien druxo (sic) y gastó mucho caudal en su búsqueda sin encontrarla nunca”.

El Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala, de la Fundación para la Cultura y el Desarrollo y la Asociación de Amigos del País, dice lo siguiente: ARRIVILLAGA, DOMINGO DE (1605-1664). Capitán de Infantería y Alcalde Ordinario de Santiago de Guatemala (1653). Nació en la Villa Irun-Iransu (Güipuzcoa, España). Hijo de García Juanes de Arribillaga y María Esteban de Urdinosso y Zavaleta. Pasó a Guatemala en compañía de su hermano Juan de Arrivillaga, llamados ambos por su tío el Capitán Esteban de Zabaleta, que era uno de los principales comerciantes en el Reino de Guatemala; contrajo matrimonio con Antonia Vásquez de Coronado y Ulloa, y dejó sucesión reconocida. En 1635 a la muerte del tío, él y su hermano heredaron un trapiche de caña de azúcar, situado en el Valle de Petapa. Ambos ampliaron el negocio e instalaron un ingenio llamado Nuestra Señora de Guadalupe. En dicho inmueble, el propio Domingo fundó el Mayorazgo de Arrivillaga, según Escritura suscrita ante el Escribano Luis Marín, en la Ciudad de Guatemala, el 28 de agosto de 1656. Este Mayorazgo fue el único vínculo de ese tipo fundado en Guatemala. Murió en su Ingenio el 6 de diciembre de 1664.

Los Mayorazgos fueron extinguidos en 1820 por la Corona de España, y definitivamente en 1871 por los gobiernos liberales.

De esta familia se conserva en la casa familiar el original de las pinturas de Domingo de Arrivillaga y su esposa. Estas pinturas pueden verse en el libro de Regina Wagner La Historia del Azúcar en Guatemala, en la página 35. También se encuentran restos del ingenio de azúcar en Villa Hermosa, San Miguel Petapa, en forma muy visible, en una urbanización de ese lugar.

Luis de Arribillaga y Cepeda compró en subasta pública, promovida por el Rey Carlos III, propiedades situadas en San José Pinula. El gobierno liberal de Justo Rufino Barrios no fue amistoso. Don Luis promovió un juicio contra el presidente, quien en venganza lo castigó a una caminata por cordillera, y al cruzar la frontera con El Salvador falleció a los 75 años. Fue enterrado en la Ciudad de Guatemala en la Basílica de Santo Domingo. Más adelante su esposa Ana María de Aguirre y Larios, y su hija Isabel Arribillaga fueron enterradas en la misma capilla.

Otro familiar está enterrado en la Catedral de la Ciudad de Guatemala, Manuel de Arribillaga y Cepeda.