COLABORACIÓN – Feliz año 2008
Los guatemaltecos elegimos y lo hacemos democráticamente. Muchas veces quisiéramos que nuestros gobernantes poseyeran la sabiduría del rey Salomón, la paciencia de Job, la valentía del rey David, la habilidad de Jonás y la confianza de Noé para embarcarse en lo desconocido.Creo que no hay guatemalteco que no añore la sinceridad, la franqueza, naturalidad, confianza, sencillez, lealtad, honradez, rectitud, nobleza, seriedad y veracidad de los que dirigirán el Estado de Guatemala a partir del 14 de enero de 2008.Lo que nos enlaza en ese deseo a los chapines es la finalidad que cada uno persigue y los lazos comunes que a todos nos reúnen. Algunos ven en esos lazos solo finalidades particulares; otros, en cambio, vemos una comunidad. Los que solo ven intereses personales son aquellos que inconscientemente contribuyen al deterioro de la estructura social.Algo en lo cual debemos estar conscientes este fin de año es que, como chapines, en este hermoso país, tenemos una forma vital y personal de interactuar con los demás. Sentimos conjuntamente, interactuamos, somos responsables en todo aquello que nos da consistencia interna y satisface un interés mutuo. El querer ver el bienestar de la familia.Contrariamente a los propósitos como comunidad, no debemos ver la interacción de los chapines como “masa”. En una masa no hay unión de voluntades en propósitos comunes, sino se consideran fuerzas mecánicas que reaccionan al estímulo de lo que sucede cotidianamente. En la masa se pierde el carácter de persona, el individuo ya no es persona, sino parte de la masa, arrastrado y dirigido por ésta, aunque la masa es la forma más simple de asociarnos y la que tiene experiencias de bloque mucho más fuertes. Masa no es el pueblo semianalfabeto, podemos serlo todos.No existen fórmulas mágicas para que cada quien consiga bienestar y un feliz año 2008. Pero sí existe una cooperación mutua, un sentido de aprovechar las oportunidades de los demás. Guatemala es un país altamente competitivo con recursos que pueden garantizar un proceso de industrialización, comercio y desarrollo para todos. Espero realmente un futuro prometedor, con un gobierno que no se envilezca, que utilice lo bueno que todos con nuestros impuestos hemos aportado en las obras anteriores, etcétera. Solo así, el 2008 se presentará venturoso.