CATALEJO
Acabar con la Feci trae efectos riesgosos
La Feci sufrió un golpe mortal. Cambiar a la cabeza de las instituciones lo constituye cuando hay evidentes fines maquiavélicos ocultos en legalismos. El futuro negro es claro: afianzamiento de la impunidad; libertad en el Mariscal Zavala; fin de los casos anticorrupción, como los Q122 millones relacionados con el exministro Benito, de Comunicaciones; reelección de Consuelo Porras; candidaturas de Zury Ríos y de Sandra Torres, aunque se le reiteró la prohibición de asistir a actividades políticas; un paso más hacia un régimen dictatorial para imitar a Maduro y a Ortega; seguir el descaro, más burla a las protestas ciudadanas, desprecio a los principios de gobierno de las democracias occidentales y peligro a las libertades de opinión, reunión y otras.
Es obvio: la expulsión del fiscal Juan Francisco Sandoval en su lucha contra la corrupción, decidida por la fiscal general Consuelo Porras y Alejandro Giammattei, no tuvo efectos. Se anunció el viernes con el fin de detener o aminorar las críticas durante el fin de semana, pero en un par de horas surgieron en el país numerosas protestas y críticas, casi todas mesuradas, sin insultos aunque con firmeza. Los defensores, pocos pero de mensajes repetitivos, basaron sus puntos en insultos y descalificaciones personales. La conferencia del exfuncionario tuvo el inesperado ingrediente de una cobertura continental de CNN en el programa de Fernando del Rincón, de efectos aún peores a los causados por Sandoval cuando señaló a la fiscal de riesgos a su persona.
' La expulsión de Juan Francisco Sandoval tuvo efectos no esperados y arriesga todo lo actuado respecto de los casos de corrupción.
Mario Antonio Sandoval
Estados Unidos señaló directamente a Porras de “propiciar las fuerzas de la impunidad” (secretario de Estado, Antony Blinken), no estar a favor del estado de Derecho (Juan González, director del Consejo Nacional de Seguridad para el Hemisferio Occidental) y Julie Chung, estos últimos visitantes en Guatemala hace poco tiempo. La reunión de Porras con el G13 fue en la línea de atenuar las críticas de la Unión Europea. En ese ambiente, comenzaron a tener sentido las decisiones como cerrar el Congreso y declarar el estado de Prevención, pues aplicarlo con intenciones dictatoriales es un riesgo indudable, y también aumenta la preocupación por el asesinato del comentarista Ramazzini. Yo siento ahora un ambiente de tensión, de calma predecesora de tormentas.
El comunicado del MP, es decir, de la fiscal general, señala “abusos frecuentes” y “vejámenes” en su contra. Mala escogencia de términos: abuso lo comete “un superior que se excede en sus atribuciones en perjuicio de un inferior” y vejamen es “sátira festiva con que se manifiestan o exageran los defectos físicos o morales de alguien.” Luego el texto explota en adjetivos halagüeños, al indicar: “es profesional, íntegra y prudente, frontal y comprometida con su trabajo.” Tampoco logra su cometido y a mi juicio solo es aceptable para sus seguidores, espontáneos o con algún tipo de interés. Decir esto traerá insultos de quienes saben no tener de su lado solidez en sus argumentos de discusión, por desgracia una característica demasiado común en el país.
No es paranoico ni ideológicamente motivado ver a causa de esta crisis politiquera y la cooptación de los poderes del Estado una huida de capitales, incluso de quienes se benefician con este gobierno, así como reducción drástica de inversiones foráneas. Por su parte, los 48 Cantones de Totonicapán expresaron “lo que se le haga a la Feci se nos hace a nosotros”. Todo ello inmerso en la crisis de la vacunación, lograda casi solo gracias a donaciones de países amigos. La calificación de país paria –o sea excluido- empeoraría los graves problemas nacionales. La comprensible salida de Sandoval a medianoche del viernes, por tierra, afianza la sospecha de ser las investigaciones de casos de corrupción presidencial un motivo de su abrupta y autoritaria defenestración.