Por la libertad

Corrupción a todo nivel

La Fiscalía Especial Contra la Impunidad (Feci) encontró la semana pasada Q122 millones en efectivo, guardados en varias maletas, en una casa en Antigua Guatemala. Hace dos días, el Juzgado de Mayor Riesgo D emitió una orden de captura contra el ministro de Comunicaciones del anterior gobierno, José Luis Benito Ruiz. Al parecer, este dinero es producto de “sobornos” y “comisiones” por autorizar obras en ese ministerio.

Para nadie es una sorpresa que los funcionarios de los ministerios donde más obras se realizan, como el de Comunicaciones, sean los más corruptos. Y es que en este ministerio es donde más dinero se asigna para obras públicas como carreteras o megaproyectos. Con la orden de captura al exministro Benito Ruiz suman ya cinco exministros de Comunicaciones, de cuatro diferentes gobiernos. Por ello, es inevitable pensar en corrupción cada vez que uno mira el presupuesto con incrementos en el rubro de inversión pública, tal como está el actual proyecto de presupuesto para el 2021.

Llevamos años quejándonos de la corrupción y no hemos podido eliminarla. ¿Por qué? Porque el Gobierno hace demasiadas cosas que no le corresponden y nuestro sistema se ha vuelto un botín para políticos buscadores de rentas. ¿Qué hacer? Desregular, reducir o eliminar todas esas funciones que el Gobierno hace y que no debería hacer, que podrían hacer mejor las personas en lo privado, con sus propios recursos y cobrar por ello. Si se reduce el ámbito en el que el Gobierno puede intervenir en la vida de las personas, reduciremos notablemente la corrupción y el freno que el país tiene para lograr un mayor crecimiento económico.

La corrupción aparece por todos lados y no solo en las esferas más altas. ¿Cuántas veces no nos hemos topado con un funcionario o burócrata que es monopolista de su firma o sello? ¿Cuántas veces no nos han sugerido que si contratamos a determinada firma o tramitador nuestro expediente saldrá más rápido que si buscamos otro? ¿Cuántos casos conocemos de personas que tienen que soltar algo a un burócrata para que su trámite sea de los primeros en resolverse, en vez de que lo coloquen en la cola? ¿Cuántos casos hay de abusos de poder de autoridades de todo tipo aprovechando el desconocimiento de las personas para obtener una mordida? ¿Cuántos casos no hemos escuchado de jueces y abogados corruptos en nuestro sistema de justicia? ¿Y qué decir de nuestras aduanas, que en todos los gobiernos aparecen casos de corrupción? ¿Y de nuestro sistema de salud? ¿Y la repartición de obras públicas en el Congreso? En fin… haga cuentas. Donde hay un poder monopólico para tomar una decisión de parte de burócratas y funcionarios públicos aparece la corrupción.

La corrupción no se podrá eliminar al cien por ciento, pero sí reducir. No se trata de controlar más, pues esto significa intervenir más, creando más instituciones públicas con poder monopólico. Eliminar la corrupción pasa por eliminar el poder de funcionarios al reducir el tamaño y las funciones del Gobierno. Si se eliminan las aduanas y los aranceles se elimina ese foco tan generalizado e histórico de corrupción. Si se permitiera que cualquiera pueda construir carreteras sin tantos impedimentos y permisos y cobrar peaje por el uso de estas, se eliminaría la corrupción del Ministerio de Comunicaciones. Si la gestión del Ministerio de Salud fuera privada, se eliminaría gran parte de la corrupción interna de los hospitales y centros de Salud. Si se simplificara el sistema tributario se reduciría la economía informal y la evasión de impuestos con su respectiva corrupción. Si se reduce el tamaño del Gobierno se reduce la corrupción.