Hagamos la diferencia

Cuidado con el uso de tarjetas de crédito

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

Después de la cuesta de enero es probable que en febrero aún arrastremos deudas, y tendremos el impulso de endeudarnos más, por lo que es importante conocer sobre el uso adecuado de las tarjetas de crédito. Si usted posee tarjetas de crédito debe utilizarlas únicamente como medio de pago, pagando en las fechas estipuladas la totalidad del valor de las compras efectuadas, de esta forma pueden ser de beneficio para el tarjetahabiente, ya que permiten un período de gracia de hasta 45 días, otorgan puntos redimibles en artículos o millas para el pago de viajes, hoteles, etc. y algunas otras dádivas por el uso, según el tipo de tarjeta, además son necesarias para solicitar algunos servicios, al garantizar que se es sujeto de crédito.

Por el contrario, el uso inadecuado hará que las tarjetas se conviertan en una verdadera pesadilla, pues al no haber disciplina para cancelar angustiarán, en algunos casos hasta la muerte, pues es frecuente el suicidio por problemas económicos. Si lo consumido al hacer uso de la tarjeta no se paga a tiempo, generará intereses que varían dependiendo del banco y el tipo, son comunes intereses hasta del 5% mensual. Si usted por cualquier motivo deja de pagar ese interés mensual, el mismo, por ser interés compuesto, se capitalizará mensualmente, y el incremento será exponencial. Por Ejemplo, si usted deja de pagar Q5 mil en un mes determinado, su deuda al final del año se habrá convertido en Q. 8,979.28, pero si por cualquier motivo llega hasta cinco años, se convertirá en Q93,395.93, casi 20 veces la deuda original.

Las leyes en Guatemala no son claras al regular las condiciones y las reglas bajo las que deben regirse las entidades financieras que emiten tarjetas de crédito, y por eso los bancos toman disposiciones antojadizas para tener más ganancias. Pondré un ejemplo: Credomatic decidió colocar un cobro por “inactividad” de Q200 mensuales, haciendo un muestreo de mil personas, esto les genera Q200 mil mensuales con costos mínimos, y si les funciona, lo generalizarán. En mi caso usé por un tiempo una tarjeta de ellos, luego decidí ya no usarla y en una renovación decidí ya no habilitarla. Mi sorpresa al ver un mensaje que ingresó a mi teléfono celular fue que tenía un cobro acumulado de Q400. Imagínese si yo hubiera cambiado de número y no me hubiera percatado del mensaje, hubiera salido del país y regreso dentro de cinco años a poner en orden mis cosas. Al ser acumulable y capitalizable mensualmente esos Q200 se hubieran convertido en más de Q 70 mil. Cancelar esa tarjeta fue un verdadero calvario, pues el banco no está dispuesto a permitirlo, otra de sus disposiciones fue que si quería extornar debería hacer una compra, lo que no estuve dispuesto a hacer. Otra práctica común es colocar en forma casi obligada el pago de un seguro, aunque ellos tengan la obligación de proveer garantías para el uso. Conozco también el caso de una persona que, por diferencia de centavos al cancelar una tarjeta, su récord crediticio fue manchado, dándole problemas en sus referencias personales.

Es importante que usted se informe de las disposiciones de los emisores de tarjetas, y tener actualizados sus datos, direcciones de correo electrónico, número telefónico especialmente para no llevarse sorpresas futuras y, sobre todo, hacer uso correcto de su tarjeta, al cancelar mensualmente los gastos hechos. No caiga en la tentación de hacer compras para las que no tiene capacidad económica, pues los emisores, con tal de generar ganancias, actúan sin ética y a veces en forma irracional. Sus call centers están diseñados para desesperar, de manera que la persona cuelgue, para hacerlo caer en la trampa de dejar las cosas al tiempo, cuando ya sea tarde.