Liberal sin neo

Ejercicio de creatividad contable

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

Lo más notorio del proyecto de presupuesto 2021 es que se cumple el adagio; en tiempos de crisis aumenta el tamaño y alcance del gobierno, pasada la crisis no regresa a su nivel anterior.

El proyecto de Presupuesto 2021 presentado por el Ministerio de Finanzas es un ejercicio de creatividad expresado en un destello de imaginación contable. Como un acto de magia en el que el espectador se maravilla, sin percatarse de que detrás todo se mueve con finos hilos invisibles y se esconde en compartimentos ocultos.

Para el año 2021 el Minfin proyecta un presupuesto de Q99.7 mil millones, evitando llegar al shock de 100, por apenas Q0.3 mil millones. El presupuesto aprobado para 2020 fue de Q87.7 mil millones, que por la emergencia de la pandemia se transformó en el presupuesto vigente, con aumento de Q20 mil millones (22.9%) para alcanzar Q107.8 mil millones este año. La propuesta para 2021, de Q99.7 mil millones, representa, entonces, una disminución de 7.5% respecto del presupuesto vigente, pero es un aumento de 13.7% sobre el presupuesto aprobado original de 2020.

El documento titulado Proyecto de Presupuesto 2021 para el Ciudadano manifiesta que “para financiar los programas y proyectos… y brindar los servicios públicos de educación, salud, seguridad, etc., a los ciudadanos, se propone que el presupuesto se autorice en la suma de: Q99,700 millones”. El secreto está en “etc.”, ya que el gasto público está robustecido por etcétera. Los aumentos en educación y salud van mayormente a cubrir incrementos salariales derivados de pactos colectivos, no a mejorar calidad y cobertura. El gasto público suele dimensionarse respecto del PIB, que lo hace parecer modesto. Es más apropiado dimensionar el gasto en relación al ingreso. El presupuesto 2021 proyecta ingresos tributarios de Q61.4 mil millones y nuevo endeudamiento de Q32.7 mil millones —que se compone de Q29.3 mil millones en bonos y Q3.4 mil millones en préstamos—. El monto de la deuda propuesta para 2021 es más que el doble de la aprobada para el presupuesto de 2020. La deuda en 2021 es poco más que la mitad (53%) de los ingresos tributarios. Un tercio del gasto público en 2021 será con deuda, que se sumará al cuantioso endeudamiento adquirido en 2020.

En el proyecto de presupuesto 2021 es notorio el aumento en inversión, la asignación para el Ministerio de Comunicaciones se incrementa 70% respecto del presupuesto original 2020, que se justifica con proyectos de infraestructura. Desde 2010, en ningún año ha logrado el gobierno ejecutar más de 60% del presupuesto de inversión, de manera que la proyección para 2021 debe verse con un poco de escepticismo. Al Ministerio de Desarrollo se le aumenta el presupuesto en 58.5%, al Ministerio de Salud, 20% y el servicio de la deuda pública, 23%, todos respecto de lo aprobado para 2020.

Cabe destacar dos aspectos adicionales sobre el presupuesto 2021. El primero es que reconoce y subraya la rigidez en el gasto público; 42.7% del gasto se destina a remuneraciones; 12.3%, a aportes institucionales; 12.1%, a municipalidades, más los acuerdos de paz, clases pasivas y otros, significan que una alta proporción tiene destino fijo y dependencia de ruta, dejando poca capacidad de maniobra o cambio. El otro es que suenan tambores de “reforma tributaria”; “la población y sus demandas de servicios… hace inminente que la sociedad guatemalteca y las autoridades de gobierno analicen y acuerden alternativas en materia fiscal, para incrementar la recaudación tributaria en el corto, mediano y largo plazo”.

A más deuda le seguirán más impuestos.