Hagamos la diferencia

El sistema de salud colapsó

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

El avance del covid-19 a nivel mundial es alarmante. Ya hay más de 10 millones de casos positivos. El foco principal se ha trasladado a Latinoamérica. Estados Unidos concentra el 25% de estos casos, con más de 2.5 millones. Notemos que tiene 10 veces más que España, país europeo con más casos, pues España tiene cerca de 250,000 casos. Brasil, en segundo lugar, con 1.3 millones, con 13%. Países que consideraban ya controlada la enfermedad, como China, los europeos, Corea del Sur, se están preparando para una segunda oleada, ante un nuevo repunte en sus datos. No hay claridad de los medicamentos que pueden utilizarse, y tampoco de la aparición de una vacuna confiable para aplicarla en humanos.

La situación en Guatemala se está desbordando, se han rebasado hasta el día de ayer los 17,000 casos, y empezamos a figurar como el país con más casos a nivel centroamericano, poco a poco nos vamos acostumbrando a cifras de más de 500 diarios. Por el mal manejo de datos, existen estimaciones que los números son mucho más altos, comparando con países con cantidad de habitantes similares a los nuestros, fácilmente estamos arriba de los 50,000 casos. El problema será mucho más serio cuando se traslade al área rural.

Como se venía anunciando, el sistema de salud ha colapsado. El problema es que los diferentes gobiernos permitieron el desarrollo de un sistema privado de salud con poco control, que fue sustituyéndolo. Pero también debemos estar alertas, pues los hospitales privados están saturados. Hoy amanecimos con la emergencia del papá de una familiar que reside en los Estados Unidos a quién le dio un infarto. Él no está infectado por coronavirus, pero al llevarlo a un hospital del grupo La Paz no lo recibieron pues indicaron que no tenían espacio en los intensivos. Empezamos a llamar a los diferentes hospitales de la ciudad y en ninguno quisieron atenderlo. Se llevó al Hospital Hermano Pedro y tampoco lo recibieron. Lo llevamos al hospital Los Ángeles y allí nos indicaron que por protocolo debían de hacerle la prueba del covid-19 antes de recibirlo. Nos enviaron a su parqueo donde hay una carpa habilitada para emergencia y allí prácticamente nos persuadieron que sería mejor retirarnos, pues tardarían nueve horas para entregar los resultados. Si salía positivo, no había espacio en el área para enfermos con covid-19 y solo si salía negativo lo recibirían, al momento de escribir este artículo estamos a la espera… Aún en los hospitales privados no hay espacio en los intensivos y el oxígeno está escaso.

Es importante extremar medidas, usemos mascarillas, guantes, caretas, distanciamiento social, lavado de manos, desinfección. Es tiempo que nos disciplinemos y que no continuemos pensando que a nosotros el virus no llegará. Aunque el porcentaje de mortalidad es del 5%, la probabilidad existe. También debemos cuidarnos por consideración a nuestro prójimo. Sabemos de casos asintomáticos que han infectado a sus familias, por no cuidarse.

Debemos en estos momentos de mantener la unidad y dejar de hacer críticas destructivas pues en nada ayuda estar despotricando contra el gobierno, que ha hecho su esfuerzo por contener la enfermedad, y lo que debemos hacer es ser propositivos, trabajar en forma diligente, en la medida que lo permitan las disposiciones gubernamentales, y guardando los protocolos necesarios para preservar nuestra vida, la de nuestros familiares y no ser foco de contaminación para nuestro prójimo.

Dios tenga misericordia de nuestro país, y permita que de esta situación salgamos fortalecidos, con una nueva visión en beneficio de la humanidad.