Economía para todos

Empresa familiar de origen judío

José Molina Calderón josemolina@live.com

La comunidad Judía en Guatemala es analizada por María del Carmen Deola de Girón bajo el título La Comunidad Judía – En Historia General de Guatemala, dirigida por el historiador Jorge Luján Muñoz, Tomo V, Asociación de Amigos del País y Fundación para la Cultura y el Desarrollo, páginas 283 a 288.

Dice la autora lo siguiente: Aunque en sentido general solo se distingue entre judíos sefardíes (de origen mediterráneo), y askenazíes (de Europa central y oriental), en Guatemala fue usual que los propios judíos distinguieran al hablar de los askenazíes, entre judíos alemanes (los que provenían de ese país) y el resto de ellos… Obedeció a la separación que entre ellos se dio al llegar, probablemente por su distinta situación económica y cultural, lo mismo que por la identificación posterior de otros askenazíes como polacos.

No son tan accesibles los libros de la Comunidad judía en Guatemala sobre empresas familiares. Sin embargo, Rosy Kleimann de Matta escribió el libro El Legado de Samuel Camhi Levy. Guatemala, julio 2004, 100 pp. Recibí un ejemplar de su hijo en la que me escribió las siguientes letras: Estimado Pepe, con todo cariño y afecto de mejorar Guatemala. Jaime Camhi. Octubre, 2004. Se trata de un judío sefardí.

Samuel Camhi nació en el seno de una familia judeo sefardita en Aydín, Turquía, una pequeña ciudad vecina al renombrado puerto de Izmir, antes Esmirna, en las costas del Mar Egeo. Fue el tercero de tres hermanos. Asentaba su fecha de nacimiento el 13 de septiembre de 1900, justo al inicio del siglo XX. Su padre falleció en 1904 cuando cuidaba de los enfermos durante una epidemia que golpeó a la región. La vida de su madre se truncó de la noche a la mañana y se embarcó hacia Jerusalén buscando el apoyo de su hermano, a cuya casa llegó acompañada de sus tres hijos.

Por las dificultades económicas entregó en adopción al niño Samuel, a quienes se convertirían en sus nuevos padres. Los años en que vivió en Jerusalén fueron años de grandes cambios en la configuración política del Viejo Mundo.

El ladino, idioma materno de don Samuel, es muy similar al español que se hablaba en la península Ibérica durante el siglo XV, con cierta influencia del hebreo. En Jerusalén aprendió varios idiomas, en donde cohabitaban pacíficamente musulmanes, cristianos y judíos. Con pasaporte turco en mano viajó hacia el Nuevo Mundo después de celebrar, en 1924, una fiesta de alegría y buen humor, una especie de carnaval judío anual.

Llegó primero al puerto de Veracruz con la idea de ir a Ciudad de México. Un viajero al que conoció en el barco, el doctor Mauricio Guzmán, médico graduado en Francia —mi profesor de Anatomía en 1959—, le aconsejó seguir a Guatemala. Así lo hizo. Al llegar a la capital, esta aún mostraba los estragos de los terremotos de 1917-1918. El año de su llegada a Guatemala, 1924, se estableció el quetzal como moneda nacional. La agricultura era predominante y los bienes de consumo importados, por lo que el país era para los comerciantes tierra virgen. Su primer período en Guatemala fue de 1924 a 1937.

Casi todos los judíos orientales en Guatemala en esa época se dedicaron al comercio. Se encontraban solos en una tierra extraña y no tenían patrimonio. Hablaban árabe y francés, si bien algunos como Samuel Camhi balbuceaban el español por el parentesco con el latín. Don Samuel llegó a Guatemala con US$60 cosidos en el pantalón.