Catalejo

Estulta y servil CC exiliará al deporte

Mario Antonio Sandoval

Publicado el

La CC votó ayer 4-1, con el voto en contra de Roberto Molina Barreto y el apoyo de los magistrados oficialistas, para anular las elecciones del Comité Olímpico Guatemalteco. No parece gran cosa, pero es sumamente grave para los atletas olímpicos y los futbolistas chapines clasificados para el mundial sub-20. Cedió ante las presiones miguelitescas para controlar los fondos constitucionales del deporte. Los atletas olímpicos podrán participar, pero sin derecho a llevar uniforme nacional, la bandera y escuchar su himno en caso de una victoria, y elimina la participación de la sub-20 en el mundial.

El COI, como la Fifa, son entidades internacionales no gubernativas con normas propias y decisiones compartidas. No aceptan presiones: Evo Morales y Rafael Correa quisieron hacer algo parecido y debieron retroceder. El emir de Kuwait, presidente de los comités olímpicos internacionales, debió renunciar. La CC, claramente, no entiende, y no lo entiende. Todo esto es resultado del absurdo de consultarle todo y convertirla en una mundana “Corte Celestial”. Pronto se anunciará el castigo para Guatemala, convertida en país paria deportivo junto con Rusia, a causa de la invasión a Ucrania.

Esta historia, en resumen, es así: las elecciones para directiva del COG fueron impugnadas por grupos afines al gobierno. El COI ordenó la repetición de los comicios, los supervisó con un delegado de alto nivel y avaló el resultado, contrario a los oficialistas. Pese a ser un fallo inapelable, los perdedores se dirigieron a la CC. Ayer, con su decisión, esta entidad provocó el inminente desastre. Claramente, es la responsable. Guatemala desobedece, entonces, al Comité Olímpico Internacional y queda fuera. Quiero conocer a un solo ciudadano satisfecho y contento por esto, producto de la ignorancia y avaricia oficialistas.

 

Rechazo de todos lados

El caso Giammattei vs. Zamora sigue siendo analizado por más personas ideológicamente distintas. Armando de la Torre pide una tregua entre los actores, posponer hasta el 2024 las elecciones, y propone una declaración formal de Giammattei “que en este momento y de manera radical termina la relación amorosa que le ha llevado varias veces a decisiones políticas comprometedoras”. Carolina Escobar Sarti afirma: “Toda dictadura… pide silencio. Le siguen la obediencia y la supervivencia. Después, se pierden todas las libertades”. Fritz Thomas califica de disparate la acusación de lavado de dinero imposible como periodista pero natural como empresario, término utilizado en forma peyorativa por el juez.

Para Eduardo Mayora Alvarado, “en lugar de persecuciones y venganzas… cada propuesta ideológica debe persuadir a la mayoría y los vencidos ejercer una oposición fundamentada”. Mario Mérida, por su parte, se pregunta hasta dónde son vinculantes los delitos vinculados al ejercicio periodístico y cómo se demostrará la pretensión de la transacción. Según Roberto Moreno Godoy, toda acción restrictiva del derecho a la libertad de expresión nos afecta a todos. Es un cáncer que afecta a uno de los principales pilares de la democracia y aborta toda posibilidad de vivir en un estado de Derecho.
Rodolfo Neutze: “Se está encarcelando a los guatemaltecos que todavía buscan informarse de los medios tradicionales y no por un whatsapp de la vecina”. Lizardo Sosa: “Se hace recordar con crudeza y meridiana claridad que la democracia no son solo elecciones, sino la prevalencia del estado de Derecho”. Samuel Pérez: “Al no ser complaciente con el régimen, cualquier ciudadano se convierte en su enemigo”. A mi manera de ver, otra vez la jugada oficial está siendo contraproducente porque solo depende de personajes comprometidos, imposibilitados de entender la comprensión y el interés ciudadanos en apariencia poco existentes. El oficialismo está perdiendo la batalla.