Por la libertad

Etanol a la fuerza

La semana pasada, el ministro de Energía y Minas dio unas declaraciones en el sentido de que van a proponer una ley durante el primer trimestre del próximo año para obligar a agregar un porcentaje de etanol a las gasolinas. Esto sería un verdadero desastre, dado que si el etanol es tan bueno ¿por qué no lo está utilizando la gente en la actualidad? ¿Por qué se necesita una ley para forzar su uso?

Existen argumentos encontrados en cuanto al uso del etanol en la gasolina. Hay dudas en cuanto a los beneficios y costos. ¿Se tomará en cuenta el costo de la preparación de la tierra y de cultivar la materia prima (granos, caña de azúcar y otros)? Dado que estos cultivos son extensivos, ¿cuál es la disminución de bosques para poder tener más área cultivable? ¿Cuánta agua y pesticidas se van a consumir para producir estos cultivos? ¿Qué del costo del transporte de las materias primas hacia la fábrica de producción de etanol? ¿Cuál es el costo del proceso para producir etanol? ¿Cuánto dióxido de carbono se produce en el proceso (porque el argumento principal se enfoca en este punto)? Y una serie adicional de preguntas que deben ser respondidas técnicamente. Muchos ambientalistas pelean contra la producción de dióxido de carbono. Pero la producción de etanol también produce dióxido de carbono y además reduce las áreas destinadas a bosque que son consumidores de este. El balance debe ser bien analizado.

Sea como sea, estos cuestionamientos son solo una parte del problema. La gasolina con etanol se encarecerá, dado que el poder calorífico del etanol es menor que el de la gasolina, en un 36.7%, y a los precios actuales del etanol y la gasolina resulta más caro utilizar el etanol. Esto sin tomar en cuenta que los vehículos deben estar adaptados para su uso, puesto que el etanol es higroscópico (absorbe agua) y en equilibrio lleva un porcentaje de agua en su estado líquido.

Y ¿cuál es el costo de oportunidad? En el 2012, el presidente del grupo alimenticio más grande del mundo, Nestlé, hizo un llamado a los políticos a hacer presión para terminar con el uso de alimentos en la producción de biocombustibles. La razón es que los precios de los alimentos, especialmente del maíz y otros granos, estaban incrementándose debido al uso de los biocombustibles. Estamos encareciendo nuestra comida.

La venta de gasolina con etanol no está prohibida en el país. Entonces: ¿Por qué no hay lugares donde se ofrece la gasolina mezclada con etanol? Si fuera atractivo y económico ya se hubieran instalado una o más bombas para surtir etanol en las gasolineras para aquellos automovilistas que quisieran utilizarlo. No lo hay porque es más costoso y hay que tener un vehículo adaptado para poder usar combustible con etanol. Pero no es así.

Así como el agua a la fuerza no es buena, tampoco lo es el uso forzado del etanol. Y aunque fuera beneficioso para la gente, no se puede obligar a nadie a consumir algo que no quiere. Mi oposición al uso de etanol en la gasolina no tiene que ver con los aspectos técnicos, sino con la obligación de usarlo, lo quieras o no. Dado que no se quiere emitir dióxido de carbono, entonces mejor obliguemos a todo el mundo a caminar o usar bicicletas. Por más que me guste a mí caminar o andar en bicicleta, me parece que esto sería un disparate. Que lo use quien quiera, por la razón que sea, pero no se puede obligar a la gente a consumir o utilizar algo que no quiere. Pronto estarán prohibiéndonos comer ciertos alimentos. Y ahí no parará la cosa, la lista de cosas que los iluminados desean prohibir no tendrá fin.