La buena noticia

La cultura del cuidado nace en la familia

Víctor Manuel Ruano pvictorr@hotmail.com

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En el umbral del Año Nuevo y cuando este domingo las comunidades eclesiales católicas celebran la fiesta de la familia de Jesús de Nazareth, presento a las lectoras y lectores de esta columna mis mejores deseos para una vida digna y mejor.

Los mismos deseos expreso para nuestra patria, la cual todavía no logra despegar para poder alcanzar el desarrollo integral de sus hijas e hijos por los caminos “de la fraternidad, la justicia y la paz entre las personas, las comunidades” y todos los pueblos situados en el territorio guatemalteco, porque la alianza criminal que está gobernando desde el Congreso de la República, el gobierno central y los magistrados del Organismo Judicial lo impiden, al empeñarse en mantener el régimen de impunidad y corrupción.

El mensaje del papa Francisco para la LIV Jornada Mundial de la Paz, la cual se celebra el 1 de enero de 2021 y cuyo tema central es “La cultura del cuidado como camino de paz”, inicia recordando lo sucedido este año “por la gran crisis sanitaria de covid-19, que se ha convertido en un fenómeno multisectorial y mundial que agrava las crisis fuertemente interrelacionadas, como la climática, alimentaria, económica y migratoria, y causa grandes sufrimientos y penurias”.

Para nosotros los guatemaltecos ha sido un “año de tormentas”, no solo por los fenómenos naturales Eta e Iota, los cuales dejaron su secuela de dolor y llanto en el país, sino también por la ingobernabilidad que padecemos debido a una clase política sin visión de país y atestada del virus de la corrupción.

Estas crisis inciden directamente en las familias, pero, a la vez, enseñan el rol que han de cumplir en la tarea de educar para “hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, y construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad”.

La cultura del cuidado aprendida desde el seno del hogar es la clave para poder erradicar la contracultura “de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación”, que prevalece en este país.

La Iglesia, con su mensaje de paz para el 2021, nos recuerda que “la educación para el cuidado nace en la familia, núcleo natural y fundamental de la sociedad, donde se aprende a vivir en relación y en respeto mutuo.

Sin embargo, es necesario poner a la familia en condiciones de cumplir esta tarea vital e indispensable”, convirtiéndola en eje central de la vida política y económica del país y en factor determinante para el cambio radical en todos los ámbitos de la vida nacional.

Cuando la barca de nuestro país está siendo sacudida “por la tempestad de la crisis”, el Papa nos propone “navegar con el timón de la dignidad de la persona y la brújula de los principios sociales fundamentales” que nos permitan emprender “un rumbo seguro y común”.

Estos principios son “la promoción de la dignidad de toda persona, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación”.

Que sea de especial inspiración para esta difícil travesía la buena noticia de la familia que encontramos este domingo al contemplar la familia de Nazareth.