Por la libertad

La gente no es tonta, se cuida

Ya nos estamos acostumbrando por parte del gobierno y sus asesores a que nos culpen por los contagios. El presidente, en sus cadenas de radio y televisión, repite una y otra vez el tema. Incluso, con relación al nuevo sistema de alertas por colores para cada municipio, dijo a los ciudadanos que si se portan bien llegarán a “verde”. Y por eso toma medidas difíciles para contener la enfermedad.

La gente no es tonta, sabe lo que le conviene y harán lo posible por protegerse a sí mismos y a sus familiares. Me parece una falta de respeto y arrogancia pensar así. Y aunque la gente se proteja, está claro que el virus puede contagiar a las personas, sobre todo si están hacinadas en sus viviendas y alguno sale contagiado. Es verdad que siempre hay algunos que son irresponsables. Pero por unos pocos no puedes generalizar ni aplicar medidas restrictivas a todos.

Estoy seguro de que la mayoría de los guatemaltecos respondería afirmativamente a las siguientes preguntas: ¿Está claro que el covid-19 puede contagiarle?, ¿Usa mascarilla para evitar el contagio y contagiar a otros?, ¿Se lava frecuentemente las manos y mantiene una buena higiene personal?, ¿Trata de evitar lugares cerrados y repletos de gente?, Si se llegara a enfermar, ¿acudiría de inmediato al médico? He visto a mucha gente de todos los niveles educativos usando mascarilla y siguiendo ciertas medidas de distanciamiento recomendadas por los médicos. Si la gente ya lo hace voluntariamente, ¿por qué entonces obligarnos a seguir con los innecesarios toques de queda y otras medidas restrictivas? La gente puede manejar mejor que el gobierno su negocio, con todas las medidas prudenciales para detectar más rápidamente contagios y lograr aislar a los enfermos y quienes estuvieron con ellos. Las empresas que están trabajando ya tienen todos esos protocolos. Gracias a las pruebas que ellos mismos realizan y las medidas de bioseguridad, han minimizado los contagios, además de que sus trabajadores han llevado esas medidas a sus hogares. No se necesita que el gobierno sigua quitando libertades y afectando derechos individuales. Mucho menos que el presidente y el equipo que maneja el tema de la pandemia traten a los ciudadanos como niños mal portados.

Esa misma gente a la que ahora se dirige el presidente como si fuéramos tontos son los que al final le dimos el voto. No votamos por él por ser médico, sino para que fuera el presidente de todos, un estadista, que permitiera mejorar el nivel de vida de toda la población, no destruirlo. No hay evidencia para seguir con las medidas restrictivas. Tenemos el problema del covid-19 y no es culpa de él ni de nadie el contagiarse. Pero si es culpa de él y de su equipo, así como del Congreso de la República, que aprobó los estados de Calamidad, el destruir la economía, el prohibir a la gente trabajar (empresas no esenciales), la quiebra de muchas empresas, el incremento en la desnutrición y las muertes evitables causadas por las restricciones.

El gobierno no puede seguir impidiéndole el derecho a los ciudadanos a obtener sus ingresos mediante su trabajo. Debe garantizar la seguridad y la justicia, temas que ha descuidado enormemente en estos últimos cuatro meses de encierro forzoso. La defensa de la propiedad es un derecho constitucional y el gobierno no hace nada. La justicia ya ha dado orden de desalojo a invasores en el Polochic, por ejemplo, pero quienes están encargados de ejecutarla brillan por su ausencia. Sin la debida defensa de la propiedad, la vida y la libertad, este país va en retroceso con un enorme incremento en pobreza.