Catalejo

La orgía de préstamos consolida la corruptela

Mario Antonio Sandoval

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En su desbocado e irresponsable delirio, en una semana el gobierno decidió gastar Q4 mil millones y pedir por nuevos préstamos otros Q590 millones, para un total de Q4,590 millones. Como consecuencia de la tragedia nacional causada con el hundimiento en Villa Nueva, desvió Q1 mil millones adicionales luego de declarar un estado de Calamidad, lo cual significa compras sin control y segura corrupción. Comprueba el empeño en ordeñar al país hasta matarlo, y la terrible combinación de un mandatario inepto, arrogante y mentiroso, rodeado de irresponsables, tanto en la administración estatal como en el rumbo político de la nación. Veremos más casos de burócratas y amigotes con anonimato financiero convertirse en pocos meses en multimillonarios emergentes.

El pago a los exmilitares, uno de los motivos, es el resultado de dos acciones previas: haber indemnizado a exguerrilleros, porque esto abrió la puerta a acciones violentas de quienes se sentían discriminados porque sufrieron el amargo conflicto armado interno. Estas presiones se aferran a criterios ya superados, como igual ocurre con sus adversarios ideológico-económicos. Paleomarxistas contra paleoencomenderos. La paleopolitiquería causa la exageración simplista de las posturas, la descalificación de las obras sociales del sector privado, el desprecio anticipado contra quienes con buena intención se involucran y se van decepcionados ante la fuerza del dinero sucio. Este tipo de política es un negocio, una empresa lucrativa, aunque cobre la vida, salud y seguridad ciudadanas.

Esos Q4,590 millones equivalen al sueldo anual de 8,333 maestros y su erogación se decidió en media hora. También equivalen a 27 años y medio de amortizaciones diarias de Q100 millones —más intereses—. El país no puede aguantar, por los efectos del ataque ruso a Ucrania, factor no tomado en cuenta. Por eso es una burla que no convence a nadie hablar de los planes del Congreso para conseguir esas millonadas, o de los análisis para justificar más préstamos, como el caso de los Q 1 mil millones aprobados en 30 minutos, sin discusión. No hay tales de ningún intercambio de criterios que garanticen resultados: la decisión está tomada. El Gobierno decide, como lo hace en las cortes Suprema y de Constitucionalidad, el Tribunal Supremo Electoral, la Contraloría y demás, de independencia inexistente. Los diputados levantan la mano, y ya.

Cuando estas deudas se paguen los niños nacidos este 2022 tendrán 24 años, y quienes inician su vida adulta, 42. A los culpables solo se les recordará por eso: haber endeudado a las generaciones próximas y con ello condenarlas al subdesarrollo, afianzado si la ola de gobiernos de paleoizquierda latinoamericana logran vencer a la paleoderecha. Esta posibilidad se consolida porque los jóvenes manifestarán en las urnas su rechazo a los errores de gobiernos identificados de derecha, en realidad forajidos por la ausencia de una ideología. Es decir, de una disciplina filosófica con ramificaciones en la política, la economía y las ciencias sociales.

La proliferación absurda e indefendible de “partidos” políticos contribuye a todo esto. Hace años eran un oligopolio y ahora son un “multipolio”. Muchos de sus integrantes no lo entienden, por ignorancia o por no desearlo, y contribuyen a la llegada de señores feudales politiqueros. Al extremo de crear un partido propio, por ser imposible unirse a uno que ya tiene dueño. Esto se entiende, por constituir hordas seguidoras de un autonombrado líder, lo cual facilita la llegada de gente amorfa e ignara. La orgía de préstamos y el robo descarado de los fondos públicos -carreteras, compras, etc.- es el peor de los resultados. Cuando uno de esos grupúsculos llega al poder, como ahora, centra su tarea en perpetuar el despiadado control del Gobierno y del Estado.