CATALEJO

La urgente adaptación de todas las teorías

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Toda teoría es y ha sido el resultado del pensamiento especulativo de alguien o un grupo respecto de un tema, ya sea importante en el tiempo o convertido en importante debido a ese nuevo pensamiento, generalmente “revolucionario”. Son hipótesis convertidas en certezas conforme se aplican en su campo —científico, filosófico, económico, etcétera—. Causan además interés en otros investigadores para analizar sus beneficios y desventajas, con posibles sustituciones convertidas en avances del pensamiento humano. Pero también provocan reacciones contrarias en quienes las han aplicado, sobre todo en el caso de las sociales o políticas, lo cual provoca abiertas confrontaciones extremistas.

' Lo principal debe ser poner límites y llegar a una posición intermedia, al estilo de Aristóteles.

Mario Antonio Sandoval

Las teorías de todo campo aplicadas en el siglo XX, cuando casi se llega a la cuarta parte del siglo XXI, se encuentran bajo análisis. Se manifiesta con claridad ese proceso de extremismo de pensamiento, y esto conduce a la actitud de considerar cualquier tema en términos de todo o nada, blanco o negro. La principal afectada es la serenidad y el respeto a las posiciones distintas, en las cuales no puede haber, y se ve como debilidad, el respeto al interlocutor y la ausencia de insultos y descalificaciones. Se confunde a la fuerza argumentativa con los gritos y somatones de mesa. Por aparte, los criterios de un pensamiento son reducidos por los críticos a un simplismo apabullante y muchas veces descorazonador al evidenciarse cómo puede actuar la raza humana.

Estas consideraciones vienen muy al caso por la manera inaceptable como actúan, escriben y hablan quienes se consideran, o son, representantes de una teoría política o económica. No importa el signo ideológico adoptado, ya sea de una izquierda y una derecha caracterizadas además por su escaso conocimiento del significado e implicaciones de las palabras utilizadas. Sus ideas, nacidas hace décadas, precisan de la revisión indicada para poder lograr los consensos necesarios. Pero a sus defensores les horroriza hablar siquiera de realizar análisis de la realidad donde fueron aplicadas. Es irracional sugerir la aplicación de las ideas socialistas, y también lo es protegerse en un concepto de libertad individual sin límite alguno, en ambos casos por sus consecuencias.

No es necesario entender mucho de filosofía para descubrir la relación entre la solución de los graves problemas nacionales, con la aplicación de ideas directamente relacionadas con la ética y la moral, ciencias colocadas en la base del comportamiento humano, una por separar lo bueno de lo malo, y la otra por aplicar en la vida real individual los criterios éticos. Un ejemplo: en la antigüedad, muy pocos cuestionaban la gobernanza de un emperador omnímodo, cuya voluntad era la ley y su llegada al trono y la dinastía se debían a la voluntad divina. Hoy esas ideas desaparecieron y los pocos reyes existentes pertenecen a monarquías constitucionales. La esclavitud se mantuvo por milenios y aunque ahora aún existe, es en culturas con atrasos históricos.

La adaptación de esas teorías económicas y políticas al mundo de hoy, a la sociedad súper comunicada de nuestros días, es un factor, tal vez el más importante, de evitar la violenta aplicación de las aún persistentes y mentirosas teorías populistas. Lo principal debe ser poner límites y llegar a una posición intermedia, al estilo de Aristóteles. Los científicos sociales actuales y posteriores a los pensadores griegos pueden hacer aportaciones básicas. Así puede lograrse nuevos políticos-estadistas, no interesados en la próxima elección sino en la próxima generación. Un factor básico es utilizar el lenguaje sin el fin de manipular, aunque sea y haya sido práctica común e incluso considerada digna de aplauso e indispensable para el triunfo de ideas políticas y económicas. El tema da para mucho, y este es un breve resumen de algunas ideas.

ESCRITO POR:

Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.