Catalejo

La utilidad de los proyectos para la extracción minera

El asunto del respeto al medio ambiente tiene un elemento de realidad y otro de la percepción popular.

Las comunidades y los conservacionistas mantienen una larga discusión. Es una confrontación de nunca acabar, pues mientras la realidad de algunas comunidades no ofrece posibilidades reales de desarrollo por sus limitadas oportunidades laborales y educativas, para los teóricos globalistas la preservación del ambiente es incuestionable, pero tiene efecto excluyente a la hora de confrontarlo con la realidad. La discusión serena y sin intenciones ocultas es ineludible e impostergable, pues si bien el variado entorno ecológico apenas sale de una larga temporada de abandono gubernativo como prioridad de largo alcance, la pobreza sigue carcomiendo al tejido social, esto con las serias consecuencias por todos conocidas.

Los xincas, distintos a los descendientes mayas, tienen en su territorio un enorme yacimiento de plata.

El asunto del respeto al medio ambiente tiene un elemento de realidad y otro de la percepción popular respecto a las actividades comerciales relacionadas con la ecología en todas sus manifestaciones. Desde 2018, la minería ha estado en la picota debido a la extracción de plata en la mina El Escobal, de Santa Rosa. Un estudio de opinión realizado por CID Gallup en noviembre pasado permite analizar el criterio sobre la actividad de la mina de plata ubicada en San Rafael Las Flores, una de las reservas mundiales más grandes de ese metal. Los vecinos están divididos en quienes la apoyan y quienes la rechazan, lo cual no debe sorprender a nadie porque se trata de un proyecto de grandes dimensiones, inversiones y producción.

El Escobal es aceptada por el 83% de los consultados de esa comunidad y este nivel de aceptación no es común, porque el país es famoso por lo contrario: divisiones variadas, originadas por diferentes intereses, desafortunadamente algunos oscuros y malintencionados. Sin embargo, y esto no debe sorprender, piden también una operación, según su criterio, justa, transparente, participativa y mejor alineada con las necesidades reales del lugar, algo factible si se piensa en la realidad nacional de pobreza y pocas oportunidades en el área oriente nacional, donde tanto la presencia estatal como los esfuerzos del sector privado nacional no abundan. A causa de la suspensión de órdenes judiciales, pueden afirmarse con seguridad lamentables estancamientos y retrocesos.

La compañía afirma haber intervenido en favor del agua, educación y salud. En este momento hay otros elementos sociopolíticos más amplios y expectativas más allá de las obligaciones legales. Para dimensionar lo que significaría para el país la reapertura de operaciones, por el precio actual de la onza de plata, Guatemala podría contar con ingresos anuales equivalentes al 1.5% de toda su economía y 8.5% de sus importaciones actuales, todo ello equivalente a más de 150 millones de dólares en impuestos y regalías, más 200 millones por gasto interno. El precio de la plata en quetzales tiene un promedio de 60.19 quetzales. Falta saber cuántas onzas planifica extraer la compañía y a cuánto ascenderá la donación para la comunidad de la etnia xinca, como parte del acuerdo.

Como siempre, una minoría organizada frena el avance de la consulta a los pueblos indígenas, dentro del Convenio 169 de la OIT, cuyo fin es alcanzar acuerdos entre el pueblo xinca y la empresa, antes de reabrir la mina. Mientras, otros inversionistas observan si este gobierno puede arreglar el entuerto. Hay un riesgo: la cercanía del proceso electoral y la participación de demagogos. El mensaje indirecto a la posible inversión foránea es conveniente pero, además, beneficioso directamente para los xincas y su departamento, y para el resto de la población del país. Los acuerdos, eso sí, necesitan de ser realizados con buena fe y legalidad para ambas partes. Los xincas son el 1.8% de la población, 265 mil personas. Seguir en pobreza provocará más emigración y esa etnia desaparecerá.

ESCRITO POR:

Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.