Liberal sin neo

Las revelaciones del Taquero

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

Marvin Montiel, alias el Taquero, se encuentra en prisión cumpliendo una condena de 820 años, por el asesinato de 15 nicaragüenses y un holandés que viajaban en un autobús que provenía de Nicaragua, por un tumbe de droga, en Zacapa, en noviembre del 2008. El capitán retirado Byron Lima guardaba prisión en Pavón por el asesinato de Monseñor Gerardi; fue asesinado junto a 13 personas más en julio del 2017, en la prisión. El caso es conocido como La Sexta. El MP y la Cicig señalan que el Taquero coordinó el asesinato de Lima por pugnas de poder y venta de drogas en el penal. Alejandra Reyes Ochoa fue esposa del capitán Lima y pasó a ser colaboradora eficaz de la Cicig y la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (Feci) del MP, en el caso La Sexta. Ella sería también testigo clave de supuestos negocios del difunto alcalde Álvaro Arzú con Byron Lima.

En una audiencia que se le sigue al Taquero por su supuesta participación en el caso La Sexta, este dio declaraciones y mostró fotografías de la exesposa de Lima y colaboradora eficaz Alejandra Reyes besándose calurosamente con un funcionario de la Cicig, el costarricense Rogelio Ramírez Cartín. El video de las declaraciones de Marvin Montiel, la noticia del amorío y las fotografías comprometedoras circularon en medios y redes sociales. Ramírez Cartín, quien trabajó con la Cicig por nueve años, no tardó en presentar su renuncia. La Cicig, por medio de su vocero, Matías Ponce, se apresuró a declarar que la Comisión mantiene los más altos estándares de ética y profesionalismo.

Pronto se supo que Ramírez Cartín, investigador de Cicig y novio de la colaboradora eficaz Alejandra Reyes, tenía antecedentes por hostigamiento sexual en el 2004, cuando fungía como jefe de la Sección de Delitos Sexuales del Organismo de Investigación Judicial en Costa Rica. La denuncia fue presentada por tres mujeres y Ramírez Cartín fue sancionado por el Tribunal de Inspección Judicial de su país, castigo que fue ratificado en el 2005. Poco después y aprovechando su tarima, el Taquero aseguró poseer videos y fotografías comprometedoras de “fiestas” de Jimmy Morales y funcionarios de gobierno.

La primera pregunta que saltó es: ¿Cómo puede ser que Marvin Montiel, quien guarda prisión, tenga acceso a toda esta información y fotografías? Pero esa no es la pregunta interesante. Más importante sería saber cómo es que el amorío de la colaboradora eficaz y expareja de Byron Lima Alejandra Reyes con el investigador de la Cicig Rogelio Ramírez Cartín no era del conocimiento de la Comisión. Que mal que no se dieran cuenta y, peor aún, que lo supieran y no hicieran algo al respecto. Lo mismo podría preguntarse con respecto al MP. ¿Qué tan eficaz podría ser esta colaboradora como testigo y que credibilidad podría tener el investigador de Cicig?

Supongo que el amor es un derecho humano, pero esta es una circunstancia extraña y comprometedora. Los medios tampoco lo detectaron ni denunciaron. ¿Por qué? Por otra parte, ¿Cómo es que la Cicig contrata y mantiene por nueve años a un investigador denunciado y sancionado por acoso sexual, que además se pasea por aquí en caballito de superioridad moral? ¿Por qué nadie se dio cuenta antes de este hecho?

Estos sucesos podrían ser el guion de una mala telenovela de narcos, con intrigas, crímenes y sexo. Muchos analistas se han apresurado a interpretar que todo es una cortina de humo para desacreditar a la Cicig. Aunque fuera así, no cambia los hechos. Huele feo y si esto ha salido a la luz, es probable que haya mucho más atrás. No todo es lo que parece ser.