Desarrollo de país

Lo político y lo económico en año electoral

José Santiago Molina josesmolinam@gmail.com

Los eventos políticos de inicios de año hasta hace pocos días donde participaron el Ejecutivo —Migración y Cancillería—, el MP, el PDH, activistas de organizaciones sociales y la CC, por el mediático evento de ingreso al país, el 5 de enero, de un empleado de nacionalidad colombiana de la Cicig, donde unos pocos políticos y activistas vociferaban que era un golpe de Estado técnico, que no habrá elecciones, etc., el Tribunal Supremo Electoral terminó con esas afirmaciones que quisieron hacerlas verdades. Habrá elecciones. Hace tres días el TSE convocó a elecciones generales para el domingo 16 de junio. Eso es una muestra más de que Guatemala tiene un buen sistema de pesos y contrapesos, una Constitución Política de la República suficientemente bien elaborada que le da vida y vigencia al sistema democrático y hace que la institución electoral haga el debido llamado a elecciones.

Lo político electoral tiene su propia línea de acción. Hay que ponerle atención al proceso electoral, ya hay un calendario de eventos. Es muy importante que en los próximos 57 días se empadronen los mayores de edad que aún no lo han hecho y que otros actualicen datos. Las democracias necesitan de la participación ciudadana de forma masiva en eventos electorales. Hay que votar. He escrito en columnas anteriores que seguramente va a ser muy difícil elegir, dado lo mal que quedaron los cambios a la Ley Electoral en el 2016, cuando se hicieron bajo presiones internacionales. Toca razonar muy bien por quién votar para el binomio presidencial, para corporaciones municipales y para diputados al Congreso de la República. Tenemos una nueva oportunidad de elegir. Informémonos bien de las personas, de su hoja de vida, de sus aportes, a lo que han hecho en lo personal y en lo profesional.

A los gobernantes de turno les corresponde hacer su mejor esfuerzo en el último año de gestión. Eso es a escala nacional y a nivel local. A los legisladores les corresponde aprobar leyes que hagan falta para el desarrollo del país y algunas de control y orden. Y a los servidores del sistema de justicia les corresponde actuar con probidad, apegados a derecho y sin presiones políticas. Hay suficiente presupuesto aprobado para el 2019 como para no hacer una gestión apropiada en beneficio de todos. Insisto en la infraestructura vial, en puertos y aeropuertos, en seguridad ciudadana, en salud y en educación. Hay como hacerlo.

Guatemala tiene un ejemplar sistema bancario, listo para apoyar la inversión y el emprendimiento que ha estado estancado los últimos 3 años, según me han comentado banqueros en diferentes posiciones. Durante las últimas dos semanas he tenido la oportunidad de conversar con muchas personas tanto en la provincia como en la Ciudad de Guatemala, y la verdad es que a lo político le ponen muy poca atención, pero a lo económico mucho. Todos queremos que todos tengamos dinero en la bolsa. Eso es importante. Invirtamos, generemos oportunidades y trabajo.

Todos debemos hacer nuestro mejor esfuerzo en el 2019 para que avancemos, para que haya prosperidad. La verdad económica de Guatemala es que más del 90% del PIB lo genera el emprendimiento y la empresa –micro, pequeña, mediana y grande— por lo que le pido favor a quienes interrumpen la libre locomoción por activismo político, por protesta o por engaño, que dejen que las personas, los productos y los servicios tengan esa libertad, que está garantizada en la Constitución Política de la República. A quienes protesten por corrupción o cualquier otro motivo, por favor háganlo en las condiciones que la ley les permite.

Respetémonos, trabajemos y hagamos de Guatemala en el 2019 un mejor país.