Desarrollo de país

Mi libro: Desarrollo del país

José Santiago Molina josesmolinam@gmail.com

En enero de 2018, de Prensa Libre me contactaron para invitarme a escribir una columna de opinión en este medio de comunicación que recién cumplió 70 años de existencia. Hice algunas consultas y acepté el reto. Inicié en marzo de ese año con el primer artículo, el cual me tomó como seis horas escribir. Ese primer año, le pedí favor al Lic. José Molina Calderón, columnista por casi 40 años que me hiciera el favor de ayudarme revisando cada artículo. Al final del primer año, me dijo que ya no era necesario que los revisara. En algún momento del año pasado, el Lic. Molina Calderón me sugirió escribir un libro. Lo pensé y lo pensé, hasta que decidí hacerlo. Hace 13 días recibí de la imprenta los primeros mil libros de mi primer libro, que titulé Desarrollo del país. Haberlo podido hacer fue gracias al gran apoyo de la persona a quien me aconsejaron contratar para hacer la edición que a la vez coordinó con un diagramador y la fotografía.

Decidí tomar el reto del libro, porque en la medida en que he ido escribiendo estos tres años y medio, me he ido dando cuenta de que a mucha juventud y a un buen segmento de adultos les falta conocimiento de los organismos del Estado y sus instituciones y de rutas claras de cómo desarrollar el país. El libro es con propósitos académicos. El libro será de ayuda al lector para entender mejor cómo está organizado el país y cómo, en mi opinión, puede darse más desarrollo de país sostenidamente.

Le pedí favor al Lic. Molina Calderón que escribiera el prólogo, el cual lo introduce muy bien. El Lic. Molina (Pepe) es primo hermano de mi padre. Él estudió Economía en los años 60 y yo lo hice en los 80. Fue fundador de la Asociación para el Desarrollo Educativo (Apde) en 1970, y por sugerencia de Pepe, mis padres me inscribieron en el Centro Escolar El Roble en 1971, año de inicio del primer colegio de Apde y de donde me gradué en 1982.

La inversión en el libro es completamente personal y no tiene ningún propósito de lucro. He estado compartiéndolo en mis círculos cercanos de familia, de amigos, de empresas, de gremios empresariales y con algunos funcionarios públicos. Sin embargo, me han estado sugiriendo que se ponga a disposición por la vía virtual, por lo que pronto haré saber cómo acceder al libro por esa vía.

He recibido varios comentarios de quienes lo han leído parcialmente y algunos completamente. El sábado 11 recibí un mensaje que lo comparto literalmente: ‘Muy buen libro, ya lo leí completo, hay que guardarlo para consultarlo de vez en cuando. Tiene conceptos muy importantes que se deben saber’.

El miércoles 15 celebraremos los 200 años de independencia que por la pandemia no podrá celebrarse de la manera que hubiésemos querido. Es muy importante reflexionar sobre que falta para que tengamos un país mejor. Sin duda alguna debe empezar porque aprendamos a respetarnos para que de esa manera podamos dialogar e intercambiar ideas y no estarnos insultando o denigrando porque pensamos de diferente forma.

Para poder seguir construyendo el país dependemos de nosotros mismos. Cada individuo es responsable de sus actos y es quien lucha por salir adelante. La familia como base de la sociedad es fundamental para que se mantenga la unidad familiar y se busque una sociedad sana.

Debemos de seguir auditando la gestión pública dadas las altas necesidades del país. Ahora es Salud Pública el mayor tema, pero no puede obviarse que la educación pública requiere de una transformación seria. El país necesita de cambios en algunas leyes. La certeza jurídica es fundamental para la inversión y para generar confianza en las instituciones del sistema de justicia. Eso no es sencillo, pero es lograble.

¡Animo, Guatemala! ¡Sí podemos desarrollar el país! Involucrémonos.