Catalejo

Misteriosa creación de tres nuevas embajadas

Mario Antonio Sandoval

Ha causado un nuevo asombro nacional la creación de tres nuevas embajadas de Guatemala; en Australia, Dubái y Tailandia, países con los cuales el nuestro no ha tenido relaciones diplomáticas por falta de presupuesto, porque la cancillería es una cenicienta en el presupuesto nacional. Se suma la poca relación existente con esas culturas tan distintas a la nuestra. Y se complementa porque no hay el suficiente personal adecuado para atenderlas con seriedad, sin convertir a esos puestos en premios para gente inepta, sobre todo en el caso de los embajadores, carentes de una ayuda profesional porque demasiados diplomáticos profesionales han sido hechos a un lado.

El actual gobierno, como comenté hace pocas semanas, se ha empeñado en dejarle problemas a Giammattei y su equipo. En este caso es un brete obligarlo a mantener esos puestos porque su cierre constituye un revés diplomático. Por otra parte, a causa de la poca importancia otorgada por Jimmy Morales y su canciller a las relaciones internacionales, ha desprestigiado el nombre de Guatemala y su servicio exterior. Debido a ello, el equipo llevado por el nuevo presidente necesita ser especializado, profesional, sobre todo en la figura del canciller y en puestos claves. Desde esa perspectiva, los viajes realizados por quien asumirá el mando en apenas 32 días tienen justificación, porque permiten señalar la posibilidad de la profesionalización del servicio exterior.

Las relaciones con países de cultura distinta se complican precisamente por las diferencias existentes. Dubái es un país del mundo musulmán y ha adquirido notoriedad mundial por su vertiginoso desarrollo a consecuencia de su petróleo, pero es un país de abrumadora mayoría musulmana. Por eso adaptarse a esta realidad es difícil, además de comprender el gobierno también radicalmente distinto a la democracia, estilo también occidental. Tailandia, por el contrario, también es un país de asombrosa cultura milenaria, pero igualmente distinto en sus costumbres. Australia es una democracia occidental. No se critica a los países, sino el decidir en este momento establecer las relaciones con ellos.

 

Chaquetazo de costo millonario

Joviel Acevedo es la figura pública merecedora, como lo tiene, del mayor rechazo generalizado poblacional, a causa de su directa responsabilidad en el atraso de la educación pública, sobre todo primaria, en todo el país, encabeza a maestros hace tiempo ajenos al magisterio de la educación. Por supuesto, ello no lo han visto los últimos gobiernos, sólo interesados en alejarse de problemas con este gremio, por medio de acatar los indudables chantajes de este personaje. El único daño igualmente terrible a los niños son los negocios en la compra de medicinas, una de las causas fundamentales de la desnutrición, cuyos efectos disminuyen la capacidad mental de entender y de absorber lo aprendido en los pocos días de clase del año escolar guatemalteco.

Se trata de alguien con quien ningún presidente debe relacionarse ni mucho menos intercambiar halagos, pero a Jimmy Morales sólo le interesan las adulaciones, como ser nombrado Kaibil Honorario en el mayor acto de servilismo realizado por un ministro de la Defensa. Llamarlo “amigo de la educación” es otro chiste de mal gusto, y ver a ambos abrazándose es absolutamente inaceptable. El chaquetazo de Acevedo costará Q332 millones, por ser la suma de pagar 2,500 quetzales de bono a 133 mil maestros. Ese dinero no significa mejoras para los alumnos y por ello el efecto de esa actitud se sentirá en el país durante muchos años, mientras no se haga a un lado el concepto “trabajador de la educación” y se restituya el verdadero: maestro, sinónimo de sembrador.