Pluma invitada

El Tratado de Libre Comercio: nueva ventana por la prosperidad económica de la Región Centroamericana y Corea

Bien sabido es que los Tratados de Libre Comercio (TLC), desde su creación, han traido beneficios relacionados no sólo con aspectos comerciales, sino con la economía en general de sus suscriptores, puesto que sus empresas generan oportunidades para mejorar su competitividad al ganar igualdad de condiciones con otros países.

Por esta sencilla razón, la República de Corea no se ha quedado sin aprovechar esta magnífica herramienta y sostiene una política comercial, cuyo objetivo es crear una economía libre y abierta, basada en los principios del mercado y, desde los 90’s, se ha propuesto buscar aliados comerciales a nivel mundial, con lo que ha logrado expanderse rápidamente.

En esta búsqueda, no podían faltar los amigos centroamericanos con quienes, después de una serie de negociaciones, iniciadas en Seúl, en 2015, finalmente se suscribió un TLC entre Corea y cinco países del istmo Centroamericano, con excepción de Guatemala, en 2018.

Con este paso trascendental, el gobierno coreano espera que con la eliminación de las barreras comerciales, resultado de la entrada en vigencia de este convenio, se aumente el comercio, se diversifiquen los mercados de exportación y se fortalezcan las relaciones comerciales con el mercado centroamericano, aprovechando que ambas partes cuentan con estructuras industriales mutuamente complementarias.

Por su parte, Centroamérica podrá aprovechar la experiencia tecnológica de Corea, quien además de ser uno de los países líderes en tecnología, cuenta con una de las infraestructuras más desarrolladas a nivel mundial. Asimismo, Centroamérica puede utilizar estas negociaciones como una plataforma para incursionar, con mayor facilidad, a otros mercados asiáticos, como Japón y China Continental.

Adicional a las expectativas positivas que se tienen de este TLC, es importante destacar que Corea también espera el cumplimiento de lo proyectado en un estudio sobre la viabilidad económica del TLC Corea-Centroamérica, realizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea en 2010, en conjunto con los economistas de los países centroamericanos donde se prevé que el comercio bilateral aumentará en un 33,8% – 68,7% al eliminarse las barreras comerciales entre Corea y Centroamérica.

Este aumento, en cifras económicas, se traducirá en exportaciones de Corea a los países centroamericanos con un aumento entre 140 y 710 millones de dólares (10,0-51,0%) y, en artículos, en un aumento en los rubros de automóviles, productos minerales, textiles y maquinaria. Asimismo, se espera que, en cifras, las importaciones de Corea proveniente de los países de América Central aumenten en 230 a 470 millones de dólares (33,8 – 68,7%) y, en artículos, el aumento se dé en los sectores de productos alimenticios, productos minerales (GLP, petróleo), productos vegetales y maquinaria.

Pero no todo son importaciones y exportaciones, hay que destacar que la inversión también será incentivada, gracias a un marco normativo que favorece un buen clima de negocios, con seguridad y estabilidad, brindándosele a los extranjeros los mismos derechos y oportunidades que tienen los inversionistas nacionales. Así también, considerando la posición geográfica privilegiada de Centroamérica, en conjunto con los esfuerzos para alcanzar una unión aduanera y gracias a los TLCs suscritos con socios importantes, esta región se convertirá en un mercado atractivo en donde, su nuevo aliado, Corea, facilitará y fortalecerá la presencia de sus productos al mercado asiático.

No cabe duda que este tipo de acuerdos, con sus beneficios también traerán nuevos  nuevos desafíos, para ambas partes, pero con una actitud y mente positiva, se eliminarán más que barreras comerciales, se eliminarán modelos mentales antiguos que impiden la prosperidad económica de Corea y la Región Centroamericana.