Por la libertad

Números que obligan a abrirnos ya

Desde el inicio de esta pandemia, la gran mayoría de gobiernos del mundo optaron por cerrar sus economías y restringir ciertas actividades empresariales, deportivas, sociales, de transporte, turismo y muchas otras más. Lo hicieron sin evidencia, por temor. Los números de muertes por covid-19 siguen sin respaldar la destrucción causada a la economía y el incremento de riesgo de muertes por otras razones como las causadas por hambre.

De acuerdo con las fuentes vinculadas a las Naciones Unidas, tales como “Hunger Stats”, del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, la OMS (Organización Mundial de la Salud) y The State of the World’s Children, de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), al día de ayer, a las 6:00 a.m., habían fallecido por hambre en lo que va del año 6.229 millones de personas en el mundo entero. Esta cifra deja helado a cualquiera. A la vez, al revisar la cifra de las muertes por covid-19, habían fallecido 620 mil personas, en este año, en todo el mundo. Esto significa que por cada persona que muere de covid-19 hay 10 personas que mueren de hambre.

¿Cómo es posible que en el mundo actual, donde hay sobreproducción de alimentos, muera gente de hambre? La respuesta es sencilla, es la intervención estatal en muchos lugares que impide el desarrollo económico y la creación de riqueza la que causa el hambre. Precisamente estas muertes ocurren en los países más pobres y menos desarrollados del mundo, que son los que tienen mayores niveles de centralismo, estatismo, proteccionismo, burocracia, permisos y leyes que impiden el crecimiento económico.

El temor de la gente involucrada en estos programas de las Naciones Unidas es que el hambre se está duplicando en el mundo entero, debido a las restricciones económicas impuestas para aplanar la curva del contagio del covid-19. A todas luces, injustificable. Más impuestas por el miedo que por la evidencia. Decisiones precipitadas que están causando también en Guatemala una mayor cantidad de muertes por otras razones que superan las del covid-19. En lo que va del año, las muertes por covid representan al 1.9% del total de muertes por otras razones en el mundo entero.

Según el resultado de la Esae (Evaluación de Seguridad Alimentaria de Emergencia), en Guatemala, en 2019, había 2.3 millones de personas en riesgo alimentario. Esta cifra se está incrementando dramáticamente, dado que el país está en una profunda y terrible recesión económica causada por las medidas restrictivas del Gobierno. En esta evaluación, basada en una encuesta a hogares guatemaltecos, el 22% confirmaron que tienen casos de niños con alguna desnutrición en su comunidad. El IHME (Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud), ante la pregunta ¿Qué factores de riesgo explican la tendencia de muertes y discapacidad combinados?, encontró que la desnutrición es la causa más importante de riesgo que explica las enfermedades y muertes por otras razones. Si los guatemaltecos ven incrementada la desnutrición, entonces veremos aumento en muertes por otras enfermedades, por otras causas fuera del covid-19, aunque también este se ensañará con los más desnutridos.

La economía sí importa, es vida, crea riqueza, elimina el hambre, la desnutrición y la pobreza. Salva a muchas personas de muertes evitables, incluyendo la causada por la actual pandemia. Jamás debimos haber cerrado nuestra economía. Pienso que fue irresponsable, pero ya estuvo. Cuanto antes la abramos, pero además dejemos de ponerle trabas e impuestos que descapitalizan a las empresas, antes podremos recuperarnos y salir adelante.