Catalejo

Primeros dos días: ejemplos y sorpresas

Mario Antonio Sandoval

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Los dos primeros días del nuevo gobierno permitieron pensar en el inicio de cambios fundamentales, no necesariamente espectaculares en su forma, aunque sí en sus consecuencias, así como de muestras de la nueva actitud de países amigos. Merece felicitación el presidente Giammattei por su anuncio de la barrida de los vergonzosos cambios en la Cancillería, decididos en las últimas semanas como una forma de premiar a gente y con el fin de bloquear el trabajo. Los primeros días de un nuevo gobierno deben demostrar acción, porque así queda clara la decisión de no perder el tiempo. Los ofrecimientos foráneos demuestran cómo era de negativo el pensamiento extranjero hacia Jimmy Morales y su horda.

Ese miércoles tuvo los anuncios mencionados como sus partes positivas, pero hubo una mancha, no relacionada con el gobierno, sino con el Parlamento Centroamericano, pues continuó actuando vergonzosamente luego de haber hecho hasta lo imposible para asegurar los cuatro años de impunidad —perdón, inmunidad— de Morales y Cabrera. Eligió como su presidenta a una persona llevada allí evidentemente gracias a oscuras negociaciones realizadas por Sandra Torres o sus adláteres para llevar a una hija de la lideresa de la UNE, becada para gozar del altísimo salario de los diputados de esa institución centroamericana, cuya existencia ya finalizó su sentido. Ahora puede convertirse en obstáculo para lograr la unidad de criterios en el istmo solicitada en el discurso, ya afectada desde hace algunos años por la explicable ausencia costarricense de ese foro.

Las declaraciones del mandatario Giammattei tuvieron la cualidad de ser expresadas con firme calma, sin emotividades innecesarias. Es necesario señalarlo porque ese debe ser el tono de la forma como se exprese en público y en las reuniones con pocos asistentes para señalar criterios propios, institucionales del gobierno y dialogar con quienes tengan puntos de vista total o parcialmente distintos. La rígida y al mismo tiempo enhiesta —es decir derecha, levantada— actitud demostrada ese primer día es fácil cuando se trata de adversarios políticos, pero necesita ser la misma cuando sea gente de su equipo la causante de problemas. La certeza del castigo a acciones dolosas equivale en importancia a la certeza jurídica, una forma de demostrar igualdad ante la ley.

Me parece necesario señalar un elemento también importante. Al tomar estas acciones, el mandatario comienza a dar los pasos para ganar la presidencia, no solo la elección, lo cual fue en mucho provocado por el voto contrario a su adversaria. Esto le será especialmente útil cuando sea necesario señalar a los guatemaltecos los problemas causados por un congreso cuya actitud es sinónimo de revancha o mala fe para impedir decisiones beneficiosas para el país. Igualmente ocurrirá con quienes deben tomar decisiones en el campo de la constitucionalidad y del estado de Derecho, de impartir justicia, ahora con justificadas críticas en muchos sectores ciudadanos por razones innecesarias de señalar, por ser conocidas tanto dentro como fuera de Guatemala.

Se debe señalar el tema de la ruptura de relaciones con Venezuela, a causa de la dictadura de Maduro. La respuesta del canciller fue “el ciudadano italiano que preside la hermana república de Guatemala se ha puesto a los pies de Trump”. Esto se debe al error de haber intentado entrar a ese país con un pasaporte de Italia, por lo cual creo conveniente decidir si puede tener esa segunda nacionalidad y al mismo tiempo ocupar su cargo. Así eliminaría más críticas como esa. Ya se anunció desde ayer la pronta presentación de la iniciativa de ley para declarar terroristas a los mareros. Me parece aceptable, pero deben conocerse detalles puramente técnico legales para evitar un fracaso.