Por la libertad

Principales problemas de Guatemala

Un amigo me pidió resumirle en tres puntos los principales problemas que afronta Guatemala. Les comparto parte de un diálogo que mantengo con otros amigos sobre este tema. Es un diálogo que no termina aún.

En el tema de la política, la politización de esta entendida como la actuación de los jueces y magistrados no con base en derecho, sino con base en ideologías afines a los políticos de turno, por un lado, y la judicialización de la política, que es lo que estamos viviendo en nuestro proceso electoral donde los candidatos que no convienen a jueces y magistrados utilizan la ley para que sea favorable a los políticos de su conveniencia. Todo esto ha creado una enorme incertidumbre sobre quiénes estarán en la boleta final. Si a esto le sumamos que otros candidatos están cayendo por otros, como es el caso del candidato presidencial de la UCN, que fue recién detenido por acusaciones serias de conspirar para favorecer al cartel de Sinaloa y para contratar sicarios para asesinar a dos de sus contendientes políticos. Este caso nos golpea fuerte recordando que el narco está presente y es acosador en las decisiones políticas del país.

En el tema económico, las encuestas no mienten, la gente necesita urgentemente más oportunidades de mejora de vida. Esto está relacionado directamente con la migración hacia Estados Unidos de quienes no encuentran en Guatemala esas oportunidades y deciden irse, a como de lugar, a ese gran país en el que las oportunidades abundan. También está relacionado con el clima de inversión que ha sido negativo para atraerlas por cuestiones relacionadas, en primer lugar, con las decisiones políticas y anticapitalistas de las cortes tanto de Constitucionalidad como de Justicia —casos contra las mineras e hidroeléctricas—, por la inseguridad en el país que no es únicamente contra la vida —extorsiones y asaltos principalmente—, sino contra la propiedad —invasiones de fincas y robo de energía eléctrica por un grupo, Codeca, que pareciera ser protegido de la justicia—, por el caos que ocurre semana a semana en cuanto a bloqueos de carreteras y, en general, por un sistema de justicia que no termina de funcionar como tiene que ser. A todo esto, le sumamos un sistema de permisos y licencias que retarda cualquier actividad productiva en forma maliciosa creando corrupción y un sistema laboral nada flexible y con salarios mínimos que impiden la creación de empleos en el interior del país. La falta de certeza jurídica frena las inversiones, la creación de riqueza y la mejora de nivel de vida de los guatemaltecos.

Finalmente, en lo social, volvemos al tema de la seguridad ciudadana. No hay día en el que alguna persona no sea asaltada cuando va de su hogar al trabajo, escuela o universidad. Los asaltos están a la orden del día. Ya mencioné antes las extorsiones que están a todo nivel y quienes más lo sufren son los negocios más pequeños y trabajadores que han logrado sobresalir. O se paga o te matan. Tal vez no a ti, pero si a algún miembro de la familia. Sea como sea, vivimos en un sistema en el que, aunque ha mejorado, es totalmente inseguro y fomenta la corrupción y perpetua la pobreza y por ende la inmigración. Un sistema que desespera y que elimina la esperanza de una vida mejor.

Finalmente, tenemos el tema de la falta de ética en todo. ¿Cómo es posible que aceptemos que el fin justifique utilizar cualquier medio? Esto en política, negocios, estudios y en todos los aspectos de la vida diaria. No debemos usar medios ilícitos que violen los derechos fundamentales de los demás para alcanzar nuestras metas.