Hagamos la diferencia

¡Qué vergüenza, Junta Directiva del Ciag!

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

La junta directiva del Colegio de Ingenieros Agrónomos, el jueves 7 de febrero, reconoció al ministro de Ambiente y Recursos Naturales, Alfonso Alonzo Vargas, como agrónomo honorario del colegio, por la labor al frente del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales. Le entregaron el reconocimiento y el pin institucional. ¡Qué desfachatez! Cómo es posible que siendo uno de los colegios de profesionales más prestigiosos, por la calidad de profesionales que aglutina, otorgue esta distinción a un ministro con una gestión ineficiente y poco transparente. El acto se hizo en premio a un convenio de cooperación suscrito por el Colegio y el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, que busca fortalecer las capacidades técnicas para la implementación de políticas públicas que impulsen el desarrollo agroambiental en el país.

Muchos colegas estamos indignados por esta designación. Con el fin de que las autoridades del colegio reflexionen sobre la magnitud de su decisión seleccioné algunos de los muchos comentarios en rechazo a este acto vertidos en la web: a) Ronald Lima: “JUEVES NEGRO para el gremio de Ingenieros Agrónomos, Forestales, Ambientales y Administradores de Tierras, el mismo ministro que viaja en helicóptero a Santiago Sacatepéquez un domingo para ir a votar en la Consulta Popular, ahora es miembro honorario de nuestro Colegio. El mismo que reconoce no tener experiencia ni preparación académica para llevar a cabo sus funciones ahora es más honorable que todos aquellos colegas o incluso campesinos que se parten el alma bajo el sol o la lluvia para producir nuestros alimentos, cuidar nuestros bosques y nuestros recursos naturales en general”. b) Esban Hernández: “sería bueno aclarar que esa decisión es solo de los vendidos de la Junta directiva. NO DE UN GREMIO”. c) Álvaro Díaz: “Guatemala vive momentos difíciles, donde sus hijos no entienden que la política es el arte de gobernar y gestionar el bienestar para sus representados, bajo principios éticos y morales. La junta Directiva del Ciag es una muestra de ello, al otorgar una distinción y un título a un funcionario que ha dado muestras de incapacidad y mal uso de los recursos del Estado. Los Directivos del Ciag deben renunciar a su cargo, por haber manchado la dignidad y honorabilidad de un gremio que aglutina a más de siete mil profesionales que sudaron el cerebro para graduarse, por cierto, en el MARN hubo acarreo de ingenieros/as para presenciar tan horrendo acto. Felicitaciones al nuevo “ingeniero empírico”, a su staff que lo ascendió y por el insulto a la inteligencia”.

Ciudadanos no pertenecientes al Colegio también ilustraron tal mediocridad, como ejemplo la diputada Andrea Villagrán, quien en la interpelación al señor ministro preguntó ¿cuál era su experiencia en materia ambiental previa a este período de Gobierno? y el ministro tartamudeando indicó que era una experiencia general y que su cargo es político y no necesariamente tenía que tener experiencia ambiental, pues para eso tiene su staff de asesores. Imagínese usted esta aberración, el ostentar un cargo para el que no está preparado. Pedro Trujillo en un tweet expresó: “¿Qué sentirán los ingenieros agrónomos y sus familiares que lucharon honradamente por tener una licenciatura y ahora se les une en el Colegio este ministro tan particular?”.

Los miembros de la Junta Directiva del Ciag retrocedieron esta decisión ante el malestar e indignación de los ingenieros agrónomos, ambientales, forestales y administradores de tierras, esto debe dejarles la lección que no pueden actuar aisladamente en nombre de sus colegiados, pues, ¡no fuimos consultados!