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Sombras sobre el centenario de la Enca

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

La Escuela Nacional Central de Agricultura arriba a su primer centenario el próximo 20 de enero de 2021. Durante estos cien años ha graduado 5692 peritos agrónomos y desde 1970, 537 dasónomos o peritos forestales. A lo largo de este tiempo la escuela ha pasado por diferentes etapas. Inició operaciones en la Finca Nacional La Aurora, fue trasladada a La Alameda en el departamento de Chimaltenango en el año 1936 por órdenes del presidente General Jorge Ubico, en 1944 se establece en la Finca Bárcena en el municipio de Villa Nueva, departamento de Guatemala bajo el mismo mandato presidencial, lugar de su ubicación actual. En 1985, con la nueva Constitución, se le otorga la autonomía de acuerdo al artículo 79 y se le confiere a la Enca el mandato de orientar y vigilar los planes de estudio de las escuelas de nivel medio agrícola y forestal.

El centenario de la escuela, un acontecimiento importante para la institución, pero sobre todo para sus egresados, se ve ensombrecido por un enredo administrativo maquiavélicamente orquestado para poner en duda la legalidad con que actúan dos representaciones del Consejo Directivo que la gobierna: la del claustro de catedráticos y la de la Asociación de Peritos Agrónomos y Forestales. Se ha demostrado, mediante comunicados públicos la legalidad con la que actúan tanto el Claustro de catedráticos como la Asociación de Peritos Agrónomos y Forestales, acuerpados por un grupo representativo de más de 300 egresados de diferentes promociones, por la Asociación de Estudiantes de la Escuela Nacional Central de Agricultura (Adeenca) y el claustro de catedráticos. Esto ha servido para que los representantes de la Cámara de Industria y del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) se excusen para no asistir.

El Consejo Directivo de la escuela es el órgano que supervisa y coordina la organización y funcionamiento de la institución, aprueba el proyecto de presupuesto que debe presentarse a más tardar el quince de junio de cada año, vela por el desarrollo del plan aprobado, así como del programa de estudios. Realiza también la convocatoria para el ingreso de nuevos estudiantes que pasan por un riguroso proceso de admisión que incluye una estadía previa en el mes de diciembre. Además, conoce y aprueba los estados financieros y establece la organización y estructura administrativa de la Enca.

Las reuniones del consejo son vitales al ser el motor administrativo de la institución, al no realizarse estas reuniones se cae en un vacío estratégico y de gestión administrativa. Desde el 15 de junio y por catorceava ocasión este 18 de septiembre no volvió a existir quorum para poder reunirse. Esta última convocatoria sin embargo fue importante pues el señor Ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentación mostró buena voluntad, al confirmar y enviar a su representante titular, y así colaborar con la búsqueda de una solución a la problemática que está viviendo la Enca. Se espera que los directivos de la Cámara de Industria actúen en la misma línea, al enviar a sus representantes o cambiarlos si los actualmente nombrados se siguen resistiendo a asistir, pues su no comparecencia solo siembra dudas en la opinión pública de su actual proceder. Conformado el Consejo Directivo en sus sesiones ordinarias y extraordinarias hará posible la solución de la problemática administrativa en la que está inmersa la Enca. La Escuela continuará así su exitosa vida institucional que tanto beneficio ha traído al país. La pregunta obligada es ¿Cuál es el temor a que el Consejo Directivo se reúna para dialogar y tomar decisiones sobre la gestión administrativa de la Enca?