Por la libertad

Un gran paso hacia la prosperidad

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Un enorme y positivo paso hacia la integración centroamericana y la facilitación del comercio y migración han firmado los presidentes de El Salvador y Guatemala esta semana. Por un lado se firmó un convenio de Cielos Abiertos; por el otro, se espera que ya no se tenga que parar en la frontera para enseñar el pasaporte o presentar la papelería de mercaderías que transitan entre ambos países.

Toda mi vida he escuchado que los centroamericanos son también guatemaltecos de origen, pero el tratamiento que se les da a estos ciudadanos y mercaderías en las fronteras de esta región demuestran lo contrario. Por fin vemos el momento en que viajar a El Salvador ya no implique parar en la frontera para presentar el pasaporte y los documentos de los vehículos. Se espera que en un mes esto sea una realidad, mientras que las mercaderías podrían pasar libremente dentro de unos tres meses. Lo mismo se quiere hacer con Honduras.

En cuanto a los cielos abiertos, será maravilloso volar desde o hacia El Salvador desde cualquier aeropuerto local o internacional sin necesidad de pasaporte. Será como un vuelo doméstico y los costos disminuirán inmediatamente, gracias a una mayor competencia. Esto es el inicio de algo más grande. El ejemplo de Estados Unidos es que lograron una unión entre los diferentes estados y no hay controles entre los mismos. Por ello, cada vez que una vez entra uno a Estados Unidos, por cualquier estado, pasa migración, pero luego se puede movilizar libremente, al igual que lo hacen las mercaderías. Pasa lo mismo dentro de la Unión Europea. Esta eficiencia ha sido fundamental para lograr una enorme eficiencia y desarrollo económico.

Desde que entren en vigor estos convenios, ambos países se beneficiarán en todo sentido de un mayor comercio, mayor rapidez, menos trabas y menor burocracia para movilizarse y comercializar en esta región. Los costos de los productos que circulen en ambos sentidos disminuirán, al igual que el tiempo de tránsito de estos.

He escuchado algunas críticas sin fundamento, como que se perderá soberanía. Esto es ridículo. Las fronteras siguen, pero los controles internos se han eliminado. Se quedan los controles externos. Dentro de esta zona, ahora hay más libertad de movilización de personas y mercaderías. Ambos países han ganado libertad de movilización, de comercio y de migración. Yo esperaría que pronto se una Honduras y que algún día también lo logremos con el resto de los países centroamericanos, Panamá y República Dominicana. Y, por qué no, que tal si lo ampliamos a México también, que es un vecino muy importante. Es verdad que se abrirían las posibilidades para ambos, pero todos tendríamos mucho que ganar de una región más grande y rica, con menos controles y trabas para las personas y las mercaderías. Sería un gran logro. Finalmente podrían irse integrando Colombia y otros países de Suramérica.

Los países prosperan al aprovechar las ventajas comparativas de todo el mundo a través de un comercio exterior sin trabas. Mercaderías, inversiones, movimientos de capitales y la libre migración entre los países hacen que las regiones con mayor apertura se vuelvan más ricas y prósperas. Una de las ventajas de eliminar los trámites y controles aduanales es la disminución de costos de todas las mercaderías. Esto equivale a incrementar los ingresos reales de la población.

Debo felicitar a ambos presidentes por este gran paso hacia la prosperidad y mayor libertad en ambos países, y sobre todo porque esto redundará en un mayor nivel de vida de los guatemaltecos y los salvadoreños.