Pluma invitada

Un llamamiento a la inclusión de Taiwán

Chen Shih-chung ministro de salud de Taiwán.

La enfermedad no conoce fronteras. En respuesta a la amenaza de la epidemia de la covid-19, Taiwán ha puesto en marcha planes dinámicos relativos a medidas de cuarentena fronteriza. Taiwán también ha aumentado su capacidad de realizar pruebas de laboratorio, ampliado el alcance de su vigilancia e inspecciones según la evolución de la epidemia de covid-19, y ha repetido las pruebas a personas de mayor riesgo que ya habían dado resultados negativos, incluidos los pacientes con síntomas de gripe grave, los casos comunitarios con infecciones de las vías respiratorias superiores que ya estaban siendo vigilados y los casos en grupo de infecciones de las vías respiratorias superiores, para identificar así los casos sospechosos y realizar el tratamiento en salas de aislamiento. Mientras tanto, Taiwán ha designado 50 hospitales y centros médicos regionales y 167 clínicas y hospitales públicos para crear un sistema escalonado de pruebas. Estos hospitales y clínicas están obligados a establecer salas o áreas especiales; en principio, los pacientes de covid-19 son aislados y tratados individualmente en estas salas y áreas para prevenir las infecciones intrahospitalarias.

Una crisis en cualquier lugar se puede convertir fácilmente en un problema en todas partes. La seguridad de la salud mundial requiere de los esfuerzos de cada persona para garantizar una respuesta óptima a las amenazas y a los desafíos de la salud pública. Taiwán, aunque no es miembro de la OMS, no puede estar solo y debe ser incluido en la lucha contra tales amenazas y desafíos. Taiwán ha cumplido con sus responsabilidades como ciudadano global y ha cumplido con el Reglamento Sanitario Internacional 2005 (RSI 2005) al notificar a la OMS los casos confirmados de covid-19. Además, Taiwán se ha comunicado con otros países como Japón, la República de Corea, Singapur, Malasia, Filipinas, los Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia, Suiza, Alemania, el Reino Unido, Bélgica y los Países Bajos, así como con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, para compartir información sobre los casos confirmados, los antecedentes de viaje y contacto de los pacientes y las medidas de control fronterizo. Taiwán ha compartido los datos de la secuencia genética de la covid-19 con la Iniciativa Global para el Intercambio de Todos los Datos sobre la Gripe (Gisaid, en inglés). Taiwán ha colaborado con sus socios globales para responder a la amenaza de la covid-19, a fin de asegurar que la salud mundial no se vea amenazada por la falta de comunicación y transparencia.

Si la misión de la OMS es, en efecto, garantizar el más alto nivel posible de salud para todos los seres humanos, entonces la OMS necesita de Taiwán igual que Taiwán necesita de la OMS. Sin embargo, Taiwán ha estado excluido durante mucho tiempo de la OMS debido a consideraciones políticas. Esto ha sido lamentable, teniendo en cuenta todo lo que Taiwán podría compartir con el mundo gracias a su reconocida experiencia en salud pública, su sistema sanitario, el NHI, y su capacidad para realizar pruebas rápidas, así como para investigar y fabricar vacunas y medicamentos contra la covid-19. También podemos compartir nuestros métodos para analizar el virus. Esperamos que después de que esta pandemia remita, la OMS comprenda verdaderamente que las enfermedades infecciosas no conocen fronteras y que ningún país debe ser excluido, evitando así la creación de una brecha importante en la seguridad sanitaria mundial. La OMS no debe descuidar la contribución a la seguridad sanitaria mundial de ninguna nación.

Instamos a la OMS y a las agencias conexas a que reconozcan las duraderas contribuciones de Taiwán a la comunidad internacional en las esferas de la salud pública, la prevención de enfermedades y el derecho humano a la salud, y a que incluyan a Taiwán en la OMS y en sus reuniones, mecanismos y actividades. Taiwán seguirá colaborando con el resto del mundo para asegurar que todos disfruten del derecho humano fundamental a la salud, tal y como se estipula en la Constitución de la OMS. Haciéndonos eco del lema de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030, nadie debe quedar atrás.

 

* Chen Shih-chung, ministro de Salud y Bienestar República de China (Taiwán)