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Vacunación antituberculosa y anticovid-19

José Molina Calderón josemolina@live.com

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México y Argentina anunciaron el 13 de agosto de 2020 que producirán y distribuirán para América Latina la vacuna resultado de la alianza de la Universidad de Oxford con el laboratorio Astrazeneca.

La vacuna BCG se obtuvo de México en 1956. Se puede conocer una experiencia previa. Me refiero a una investigación que realicé así: José Molina Calderón. Vacunación antituberculosa con BCG en Guatemala. Tesis de graduación previa a obtener el diploma de Bachiller en Ciencias y Letras. Ciudad de Guatemala, Guatemala, octubre de 1958. 24 pp.

En ese entonces se llamaba tesis a esas investigaciones y el asesor fue el Dr. Julio César Mérida de León, jefe de la División de Tuberculosis del Ministerio de Salud, y director de la campaña que se relata seguidamente.

Se trataba de conocer la alarmante extensión y gravedad que la tuberculosis pulmonar tenía en Guatemala. Asimismo, ver a grandes cantidades de personas de toda edad al recibir la protección con la vacuna BCG, en el desarrollo de esta campaña.

El nombre de la vacuna BCG proviene de las palabras Bacilo Calmette y Guerin. Desde finales del siglo XIX se trató de producir una vacuna antituberculosa. Calmette y Guerin comunicaron a la Academia de Ciencias de París, en diciembre de 1918, sus experimentos.

La primera vacuna se aplicó a un niño el 1° de julio de 1921, sin percance alguno, y luego los ensayos se multiplicaron.
Después de hacer pruebas vía oral y otro método por inyección subcutánea, se estableció que la vía más usada y seguida en las campañas internacionales de vacunación fuese el método de vacunación intracutánea. Al momento de la campaña, más de cien millones de personas habían sido vacunadas en el mundo.

La Gran Cruzada Nacional de Vacunación Antituberculosa BCG en Guatemala se realizó en el término de dos años, habiéndose inaugurado el 23 de julio de 1956 y clausurado el 26 de julio de 1958.

Dicha cruzada de vacunación constó de una fase de organización y luego una fase de desarrollo, que incluyó todas las etapas que se realizaron para llegar a cubrir la totalidad de un departamento, comprendiendo la planificación regional, el acto inaugural, el sistema de trabajo y la estadística.

En la vacuna se aplicó la Tuberculina, obtenida de un cultivo de bacilos de Koch. La prueba médica en la que se inyecta la tuberculina en la piel se llama prueba de Matoux. Al inyectarse, aparece una pápula o pequeño tumor eruptivo blanquecino que tarda cierto tiempo en reabsorberse. La lectura de la reacción debe hacerse al tercer día, después de 72 horas.

La Gran Cruzada cubrió los 22 departamentos, y los 332 municipios de que constaba la República de Guatemala en ese entonces, con una población calculada en 3.397,079 habitantes. Los resultados totales de vacunación fueron así: probados con tuberculina: 2.287,040. Significa que el 67% de los guatemaltecos se hicieron la prueba, equivalente a dos de cada tres personas. De los probados con tuberculina fueron leídos 2.120.549, el 92%. Dieron positivo 886,317, el 42% de los leídos. Salieron negativos 1.233,704, el 58% de los leídos.

Los departamentos que dieron mejores resultados fueron Suchitepéquez, Escuintla, Quetzaltenango y Petén. El departamento de Guatemala no fue puntero. Y los que dieron las cifras más bajas fueron Totonicapán, Sololá y Santa Rosa. Llama la atención que solamente 528 personas rehusaron ser vacunadas, que dio un insignificante 0.02%.